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viernes, 3 de febrero de 2012

Empezando a ver la luz (perdón por el rollo)

Bueno, pues parece que todo está volviendo a su sitio y después de unos meses difíciles tengo motivos para ser un poco más optimista. Esta semana, por fin, me he decidido a trotar un poco y, de momento, las sensaciones y los resultados son, por lo menos, esperanzadores. Sólo han sido dos ratos en la cinta del gimnasio, uno de 25 minutos el lunes y otro de media hora el miércoles, pero no me quejo porque siento que el dolor ha desaparecido. No sé si las plantillas han podido tener algo que ver pero el caso es que a los 15 minutos ya no aparecen esas incómodas molestias en la parte externa de la pierna a la altura de la rodilla que acababan por apenas dejarme flexionarla. De momento aún no tengo las zapatillas nuevas pero ya están pedidas en la tienda de un compañero de trabajo que me hace un buen descuento. Al final me he decantado por unas Asics GT 2170. 


Y a partir de ahora, qué? Lo primero de todo es tener prudencia y empezar poco a poco. Llevo más de dos meses sin correr y casi cuatro desde que aparecieron las molestias en Riudecanyes (16 de octubre), por lo tanto, lo primero de todo es confirmar que los problemas se han ido definitivamente. Para ello, de momento empezaré con 2 o 3 rodajes suaves a la semana intentando no superar los 30 o 40 minutos. Si en un par de semanas la cosa sigue así de bien, ya iré a más, pero de momento, hay que ser prudente y no pensar que esto ya está superado.

Una vez esté seguro de mi recuperación, será el momento de empezar a plantearme los grandes retos de este año. Descarto definitivamente los maratones de Barcelona y Madrid pero si todo va bien y no tengo lesiones tan largas como esta, quizás me planteé correr el maratón de Castellón a finales de año. De todas formas y pase lo que pase, he decidido que este año le daré menos importancia a la carrera a pie, aunque espero hacer las carreras “clásicas” de cada año: Mitja Marató de la Calçotada o Cursa del Calçot de Valls (veré por cual me decido), Cursa dels Bombers de Barcelona, Cursa de Primavera d’Altafulla, Cursa de l’Espluga, Mitja Marató de Tarragona...). Seguramente a medida que avanza la temporada vaya añadiendo alguna más pero con cabeza y sin pensar en marcas, sólo en buenas sensaciones. Quizás con eso pierda algo de velocidad y no consiga mejorar los tiempos del último año, pero para mí ahora eso es secundario. Después de tanto tiempo sin correr lo que quiero es poder hacerlo otra vez como antes, recuperar sensaciones, no recaer, disfrutar de cada rodaje y de cada carrera y apreciar más que nunca cada zancada que de sin ningún tipo de limitación. Supongo que estas cosas son las que uno aprende a valorar cuando no las tiene...
Volviendo a los grandes objetivos de esta temporada, tengo que decir que descarto el Challenge Barcelona-Maresme (distancia Ironman) del 30 de septiembre (cuando terminé el de Berga estaba muy animado para afrontarlo), pero si todo va bien me gustaría hacer el Half Challenge Barcelona-Maresme del 27 de mayo y volver al Half de Berga del 16 de septiembre. Además de estos dos triatlones (por cierto, un poco caros) también tengo en mente repetir la Vip Xtrem (btt) del 7 de julio. Y como he dicho antes, el Maratón de Castellón sería el colofón perfecto para este año. Todo son suposiciones que dependerán de cómo evolucione (a lo mejor me estoy haciendo demasiadas ilusiones) y del dinero que esté dispuesto a gastarme, porque esa es otra. Aún voy con tiempo para todas esas competiciones, así que hay que tomárselo con tranquilidad. Del resto de carreras, decidiré sobre la marcha.
En cuanto a la lesión, ahora que parece que empiezo a superarla, creo que ha llegado la hora de sacar la parte positiva de todo esto, aunque siga con muchas dudas entorno a ella. Y sigo con dudas porque después de aprenderme casi de memoria todo lo relativo a la condropatía rotuliana, estoy en condiciones de afirmar que los síntomas que yo tenía no se parecían demasiado a los que debería tener. No he tenido dolores en la rótula, no me ha costado estirar la pierna ni he notado inflamación en ninguna zona cercana a la rodilla, no he tenido problemas con las escaleras (exceptuando los primeros días de más dolor), no tengo crujidos dolorosos,... No dudo de los resultados de la resonancia magnética que detectaron la “condropatía rotuliana externa en estado precoz” (a lo mejor no tenía los síntomas característicos por eso mismo), pero de lo que sí dudo es de que los dolores fueran sólo como consecuencia de ella. El caso es que de momento parece que estoy bien aunque de vez en cuando siga teniendo “esa cosa rara” en la rodilla que me hace dudar pero que para nada se podría calificar como dolor.   
Como decía, llegados a este punto es la hora de sacar la parte positiva de todos estos meses. Lo primero, es que he aprendido muchas cosas sobre esta lesión tan típica en los corredores de fondo y como he dicho antes, me sé la teoría casi de memoria. En consecuencia, a partir de ahora cuidaré y protegeré más los cartílagos de mis articulaciones con el fin de evitar problemas en el futuro. Para ello, en épocas de más desgaste tomaré suplementos que ayuden a proteger las articulaciones. Hay varios pero empezaré probando Artroactive. Soy un poco reacio (o incrédulo) con estas cosas y no espero milagros, pero supongo que algo aportarán. Veremos a ver.
Otra cosa que he aprendido es que las lesiones forman parte de este juego y algunas pueden no durar mucho (como hasta ahora me había pasado) pero otras pueden ser muy lentas. Lo peor en estos casos es la ansiedad y la prisa. Hay que saber llevarlas y tener la cabeza fría. Es complicado, o por lo menos para mi lo ha sido, pero a la larga es lo más inteligente y lo que te vuelve un poco más fuerte psicológicamente. Por mucho que nos sintamos capaces de todo a veces, en un momento o en otro a todos nos llegan las lesiones por muy bien que intentemos hacer las cosas. Así que, toca saber convivir con ellas, no hay otro remedio.
El tercer punto que valoro positivamente después de todo este tiempo es la visita al podólogo. Ahora sé que soy hiperpronador con el pie izquierdo y pronador con el derecho, cosa que puede influir en la aparición de esta lesión (justamente en la izquierda). Para corregir lo máximo posible esto me hizo unas plantillas que espero me sean de gran ayuda. También está por ver, pero quiero ser positivo. Además de las plantillas, en el podólogo también recibí la “amenaza” de estirar con un poco más de rigor, sobre todo isquiotibiales y piramidal y en eso estamos.
Y ya en un plano de mejora deportiva, tengo que decir que el parón de running me ha permitido dedicarle más tiempo a la bicicleta y especialmente a la natación. En la bicicleta no sé si habré mejorado gran cosa, pero por lo menos no he empeorado, seguro. Y en el agua tampoco creo que me haya hecho mucho más rápido, pero sí más resistente, sobre todo mentalmente. En este tiempo han sido habituales las sesiones de más de 3.000 metros, llegando incluso a los 5.000. Quizás ahora que tengo una buena base sea el momento de trabajar un poco más la velocidad, porque desde luego, rápido no soy.
En fin, creo que ya me he desahogado y he soltado todo lo que me apetecía soltar. Si alguien ha llegado a leer hasta aquí, mi más sincera enhorabuena y ánimo, que ya casi termino...
En cuanto al entreno semanal, hasta el jueves muchas horas (casi 9) aunque a ritmos no muy altos y sin terminar demasiado cansado:
Lunes.- 60’ de elíptica + 25’ de trote (cochinero) en la cinta (3,57 km) + 85’ de gimnasio (trabajando un poco de todo) + 1.600 m de natación en 31’05”.
Martes.- 3.000 m de natación en 58’05”.
Miércoles.- 66’ de bicicleta estática (25 km) + 30’ de trote (a un ritmo más alto que el lunes) en la cinta (5,2 km) + 80’ de gimnasio + 2.000 m de natación suave en 43’30”.
Jueves.- 56’ de bicicleta estática (22 km).
Con esta semana de frío no he querido salir en bici y he hecho estática, qué aburrimiento! Además, creo que tanto en la bici como en la cinta los ritmos que te marca la máquina no son reales, ya que por muy lento que sea el trote es difícil que sea de 7’/km y en la bici, con una cadencia entre 80-100 rpm y una resistencia intermedia, tampoco creo que la velocidad media de 23,5 km/h de ayer sea muy fiable.
A ver si esta ola de frío para un poco y aunque sea el domingo puedo salir en bici un rato. De momento hoy volveré a trotar aunque sean 20 minutos, a ver si puedo seguir manteniéndome optimista...

miércoles, 18 de enero de 2012

De mal en peor

Ayer estuve en el podólogo y si pensaba que la cosa no podía ir peor, me equivocaba. Es cierto que iba sabiendo que sobre todo el pie izquierdo (el de la rodilla lesionada) lo apoyo mal y que sería algo que habría que corregir, pero no me imaginaba que me encontraría tantos "defectos". 

El primero de ellos es mi gran falta de flexibilidad. Este aspecto es algo que también conozco desde siempre, pero la forma en que me lo dijo (no sé si llamarlo amenaza o "ultimatum") me asustó. Así que el primer punto que desde YA tengo que trabajar más que nunca será la flexibilidad (poniendo especial énfasis en isquiotibiales y piramidal). Una buena y completa tabla de estiramientos y el tiempo que haga falta para cumplir con ella. Nada de hacer cuatro estiramientos al final del entreno. Eso se acabó. A partir de ahora, si hace falta se acortará el tiempo de entreno por otro lado pero se cumplirá a rajatabla con los estiramientos marcados. Para animarme, tengo que pensar que notaré resultados enseguida, ya que sólo puedo mejorar.

En cuanto a la pisada... me dijo tantas cosas... que no sé si me acuerdo de todas. A modo de resumen, lo más destacable y preocupante es la forma en la que contacto con el suelo en un primer momento y la forma de impulsarme posteriormente. Digamos que soy supinador cuando toco el suelo (caigo con la parte externa del pie) y a partir de ese momento tiendo a una hiperpronación que hace que la pierna gire, provocando que la rótula se desplaze hacia afuera y roce más de la cuenta con el fémur. La explicación tiene lógica y las imágenes lo demostraron. Además, según la resonancia magnética la parte del cartílago de la rótula que está empezando a desgastarse es la externa, así que todo encaja. Aparte de eso, también me dijo que tengo una pierna un poco más larga que la otra (como el 85% de la gente) y que las zapatillas que llevo (Nike Pegasus) no le van demasiado bien a mi pisada. 

Total, que me cogió muestras de los pies y el martes que viene me tendrá hecho un informe del estudio y unas plantillas para que a partir de eso escoja unas zapatillas que se adapten bien a mí. No hay que esperar que las plantillas hagan milagros, pero espero que al menos colaboren un poco.

Conclusión: Supongo que ir sabiendo todas estas cosas me ayudará a mejorar y corregir/reducir ciertos problemas, pero era más feliz antes de saberlas. Qué cierto es eso de que cuánto menos sabes más feliz eres. De todas formas, también es verdad que prefiero saber estas cosas aunque no sean del todo buenas e intentar buscar soluciones.

Con todas estas premisas, el panorama que tengo ahora mismo en cuanto a correr no es muy bueno. Aún no sé cuando estaré del todo recuperado de la rodilla (pero llevo ya más de tres meses con problemas), no sé si mi forma de pisar es adecuada para este deporte (aunque imagino que no seré el único que corra con estos problemas) ni si me ayudará en la recuperación, tengo una flexibilidad deficiente que o empiezo a trabajarla ya o puedo tener problemas más serios en el futuro y anímicamente estoy fastidiado. Qué más se puede pedir? En fin, relativizando mis problemas con cosas mucho más serias de la vida la verdad es que carecen de importancia, y lo sé, sé que por mucho que tuviera algo más grave y no pudiera volver a correr en la vida esto no sería importante en comparación con otras cosas que pasan. Así que sólo puedo hacer dos cosas: rendirme ya, tirar la toalla y dedicarme a otras cosas, o seguir trabajando con ganas de mejorar y con el optimismo suficiente para tirar adelante aún sabiendo que quizás, más a la corta que a la larga, el correr no sea lo más adecuado para mí. Veremos como va todo. 

Entrenamientos:

Después de un lunes de descanso, ayer, a la salida del podólogo, sin nada de ganas y bastante desmotivado, 40' de elíptica, 1 hora de gimnasio (sólo estiré e hice abdominales y lumbares) y 1.500 m de natación muy suave en unos 32'.

Esta tarde saldré en bici a ver si me despejo un poco y me pongo un poco a punto para la carrera del domingo en Picamoixons.
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