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lunes, 7 de noviembre de 2016

Crónica 10K de Reus

El pasado 23 de octubre, con sólo dos semanas de entrenamiento de la nueva temporada, me colgué mi primer dorsal. La carrera elegida fueron los 10K de Reus, que se celebraban a la par que el medio maratón y la carrera de 5 K. Elegí esa distancia porque consideré que aún no llevaba suficientes kilómetros en las piernas para hacer medio bien los 21 k, así que pensé que con diez tendría más que suficiente. La idea no era ir a forzar, ya os lo comenté, daba por bueno correr algo por debajo de 4'/km y rondar los 40' finales, pero bueno, ya sabéis, es ponerse el dorsal y los plantes previstos se olvidan enseguida.

Y eso es lo que pasó. Tras un breve calentamiento con Joanra y Kyny, que también iban a hacer los 10k, me coloqué prácticamente en primera línea de salida. Eso en cierto modo obliga a salir fuerte, sobre todo para no estorbar a los más rápidos, así que ya empecé con la idea de apretar, al menos, en los primeros metros.

A las nueve y media en punto se dio la salida conjunta de las tres carreras y empezamos a correr. A pesar de ser en ligera subida, el primer kilómetro salió muy rápido (en 3'32") pero mis sensaciones no erande agobio. Iba relativamente cómodo aunque sabía que no podría mantener ese ritmo durante toda la carrera. Despúes de una larga recta, giramos y todo lo que habíamos subido lo bajamos. Sin darme cuenta y dejándome llevar por el recorrido favorable, pasé el segundo kilómetro algo más rápido que el primero, a 3'22". 

A partir de ahí el recorrido se empezó a equilibrar y los desniveles empezaron a ser más ligeros, aunque en cada uno había algo de ligera subida o bajada. Esos dos primeros kilómetros los hice en un grupo de diez o doce personas, pero poco a poco la cosa se fue rompiendo tanto por delante como por detrás. Algunos se escaparon y otros se fueron quedando atrás. Yo aguanté en el grupo del medio con tres o cuatro corredores más que nos fuimos estabilizando a un ritmo cercano a los 3'45"/km. El ímpetu de los primeros kilómetros ya había pasado y tocaba volver a la realidad y no cometer (más) locuras. Sinceramente, consideré un milagro poder mantener esos ritmos. La realidad era que no estaba para esas alegrías y quizás hubiera sido más inteligente tomarme la carrera más tranquilo, pero ya estaba metido allí y no quería aflojar. Haberlo hecho hubiera sido lo fácil. Tenía mil y un motivos para no ir a tope en esa primera carrera de la temporada, pero me quise mantener en esos ritmos altos y forzar un poco el cuerpo. 

Y el cuerpo respondió bien. Como os digo, a ritmo de 3'45"-3'50"/km me sentí medio cómodo y en ese terreno me moví hasta el último kilómetro. Se me hizo bastante pesado el recorrido. Si os digo la verdad, ahora mismo (y si no fuera por el Garmin) no sabría deciros por donde pasamos, si dimos una vuelta o varias a alguna manzana... Pero se me hizo muy aburrido y muy duro. Creo que en la ciudad de Reus se podrían hacer recorridos bastante más bonitos que el de esta carrera.

Cuando comencé a ver la luz al final del túnel y pasé por el kilómetro nueve, decidí apretar y dar lo poco que me quedaba. Iba ya justito de fuerzas pero tuve las suficientes para aumentar el ritmo y ponerme a correr por debajo de 3'30"/km en un kilómetro con más de diez metros de desnivel positivo. Aguanté bien hasta el final y hasta me permití el lujo de entrar al sprint, parando el crono en un tiempo final de 37'12" (resultados). Al final terminé 14º de la general y 3º de mi categoría en una carrera sufrida y donde apreté más de lo que quizás debía. 

La parte positiva de todo esto es que si a principios de temporada, sin apenas kilómetros en las piernas y nada de calidad, soy capaz de correr a estos ritmos, seguramente más adelante podré aspirar a algo más. Veremos como evoluciona todo.

Poco más que contar. Joanra y Kyny terminaron en 41'12" y Alba, que corrió los 5 km, paró el crono en 26'54". Carles, por su parte, se marcó otro carrerón (no sé cuantos van) y quedó el tercero en los 5 km. Enhorabuena!!! Y por supuesto, no menos importante fue el apoyo de Xavi y Laia, que vinieron a vernos y nos hicieron un montón de fotos. Muchas gracias!!!

Hasta aquí la crónica de los 10K de Reus. Os dejo los datos de la carrera aquí y a continuación unas cuantas fotos. Hasta la próxima!




viernes, 29 de julio de 2016

Crónica Cursa Nocturna Sant Jaume

El pasado viernes 22 de julio, tocó volver a colgarse de nuevo un dorsal en una carrera en la que todavía no había participado. Se trataba de la Cursa Nocturna de Sant Jaume, en Reus y sí, como su propio nombre indica, era nocturna y daba comienzo a las nueve y media de la noche. Teniendo en cuenta el calor que había hecho a lo largo de toda la semana, todo hacía indicar que lo pasaríamos mal, aunque no contábamos con que el destino nos tenía reservada una pequeña y no del todo agradable sorpresa.

Arancha, Iker y yo llegamos a la zona de salida con tiempo. Recogí el dorsal rápido y nos fuimos a dar un paseo por la feria que había en los alrededores de la salida y, de paso, esperar a Xavi y David, que también iban a correr. Mientras hacíamos tiempo nos encontramos con Aleix, otro compañero de equipo, y Miki, que después de algunos meses lesionado volvía a ponerse un dorsal.

Enseguida nos encontramos y, aún con tiempo, nos fuimos a calentar tranquilamente. Aunque hacía calor, el cielo estaba muy nublado y poco a poco fueron apareciendo unas nubes negras que no tenían muy buena pinta. En pocos minutos empezó a llover ligeramente y a soplar algo de viento. En un principio pensamos que nos vendría hasta bien pero justo antes de empezar a correr (parece nos estaba esperando) la lluvia empezaría a ir a más. En condiciones normales, aunque a esa hora ya se había puesto el Sol, aún debería haber habido algo de claridad, pero con tanta nube la verdad es que costó ver ya desde el principio.

Por mi parte afrontaba con dudas esos 10 kilómetros. Tenía toda la pinta de no ser una carrera fácil ya que había algo de desnivel y zonas de tierra, así que entre eso y como pintaba la cosa al empezar a llover, decidí ser un poco más conservador y acompañar a David en su intento de bajar de los 40 minutos. Por su parte, Xavi saldría un poco más tranquilo.

Poco antes de las nueve y media de la noche dieron el pistoletazo de salida y empezamos a correr. David y yo salimos fuertes, a un ritmo más alto de lo necesario para lograr ese sub 40’ con el fin de tener luego algo de margen. Al poco de empezar se nos enganchó Miki y, junto a él, otro corredor. Los dos primeros kilómetros salieron a un ritmo cercano a los 3’50”, pero a partir de ahí empezó el diluvio universal y todo cambió. En ese tercer kilómetro comenzó una nueva carrera donde lo de menos era estar pendiente del ritmo y bastante teníamos con saber por donde metíamos los pies.

Y si no tenía bastante con la lluvia, en ese “fatídico” tercer kilómetro y como consecuencia de haber pisado varios charcos y llevar las zapatillas y los pies completamente mojados, noté la extraña sensación de que la plantilla de mi zapatilla izquierda se había desplazado hacia atrás. Al principio pensé que no tendría más importancia pero con el paso de los minutos la sensación fue de cada vez más incomodidad. Iba sin el pie bien sujeto y notaba que los dedos estaban más adelantados de lo normal, con lo cual me estaba rozando con la parte delantera de la zapatilla. Aguanté como pude porque al principio me resistía a parar para no perder tiempo, pero tenía claro que iba a ser muy difícil aguantar así. Finalmente, tuve que parar dos veces, una sobre el kilómetro cinco y otra pasado el siete, para intentar colocar la plantilla en su sitio aunque fueron paradas inútiles, ya que nada más colocarla se volvía a mover. Lo menos malo es que las paradas no me impidieron seguir con el grupo, aunque tuviera que hacer dos cambios de ritmo para engancharme que me castigaron un poco.

A pesar de todas las incomodidades que nos estábamos encontrando, mantuvimos un ritmo más o menos constante durante toda la carrera, exceptuando el séptimo kilómetro donde se nos fue bastante por el tramo de subida que había. A decir verdad, poco me preocupaba a esas alturas nada de la carrera. Iba incómodo y lo único que quería era terminar cuanto antes y esperar que ese problema con la plantilla no tuviera consecuencias negativas para mi pie.

A falta de poco más de un kilómetro para terminar, volvimos al punto por donde habíamos corrido al principio de carrera y nos dirigimos hacia meta. En esos momentos volví a mirar el reloj y sí, íbamos con margen suficiente para conseguir bajar de los cuarenta minutos. No había sido una carrera fácil pero lo íbamos a conseguir. Personalmente, y a pesar de no disfrutar prácticamente en ningún momento de la carrera, estaba contento por haber ayudado en lo que pude a David, aunque en realidad el que corrió y se lo curró fue él, yo sólo hice de acompañante. Por otro lado, mi problema con la plantilla, correr a oscuras (prácticamente ciegas) y la lluvia torrencial que cayó durante la carrera, no hicieron que fuera nada fácil, con lo que aún tuvo más mérito lo que hicimos.

Al final, llegamos a meta con un tiempo de 39’44”, terminando en las posiciones 24 y 25 de la clasificación general de 329 corredores que finalizaron la prueba (resultados). Por su parte, Xavi paró el crono en 46’33” cruzando el arco de meta en la posición 90.

Lo primero que hice al terminar fue descalzarme y hacer una valoración de los daños en mi pie izquierdo. La cosa no tenía demasiada mala pinta aunque todo hacía pensar que alguna uña se vería afectada. Y efectivamente, con el paso de las horas de uña del dedo del medio se me fue poniendo cada vez más negra. Por suerte, la molestia sólo me duró un par de días, pudiendo entrenar con normalidad y pensando ya en la siguiente carrera que será este próximo sábado por la tarde en l’Espluga de Francolí (15K).

De fotos de la carrera mejor ni hablamos. Ni Arancha ni la organización pudieron hacer a causa de la tormenta que cayó y que todavía se alargó un rato más, así que solo os puedo dejar un par de fotos del antes y del después de correr con Xavi y David. Como veréis, esta ocasión corrí con la camiseta de Herbolari Farigola & Romaní (uno de los patrocinadores del club) que no tiene mangas y es más cómoda para correr ahora en verano. Aparte de eso, como siempre, os dejo los detalles de la carrera que podéis ver aquí.


viernes, 8 de julio de 2016

Crónica 10K La Canonja

Otra vez con muchísimo retraso, me pongo a escribir la crónica de la última carrera en la que participé hace ya algunas semanas, en este caso en los 10K de la Canonja que se celebraron el pasado 19 de junio.

La verdad es que no llegaba demasiado bien a la competición. Sólo habían pasado dos semanas desde mi último dorsal en Niza, había estado la semana siguiente al Ironman de reposo absoluto y los días previos a estos 10k me había movido más bien poco. Para rematar, la noche antes de la carrera varios amigos del club me organizaron una especie de despedida de soltero en Salou y llegué a la Canonja habiendo dormido unas tres horas. Con esta mezcla de ingredientes, esperar hacer una buena carrera era casi como esperar un milagro. Quizás en otras circunstancias y ante otra carrera me hubiera quedado en casa durmiendo pero siendo parte del Club Excursionista de la Canonja quería estar allí.

El domingo de la competición apuré todo lo que pude para levantarme, desayuné más tarde de lo habitual y llegué a la Canonja con el tiempo justo para recoger el dorsal con mi hermano y colocarnos en la línea de salida. Una vez más, del calentamiento mejor no hablar.

El recorrido constaba, como cada año, de dos vueltas de cinco kilómetros con constantes subidas y bajadas. Al no saber como iba a responder mi cuerpo se me plantearon dudas antes de empezar, pero al final decidí salir fuerte y en caso de notarme mal aflojar. El primer kilómetro con algo de subida lo pasé en 3’32”, y el segundo, en ligera bajada, en 3’24” corriendo bastante suelto. Me sentía más o menos bien pero sabía de sobra que la gasolina no me duraría toda la carrera. Los dos siguientes kilómetros me mantuve alrededor de 3’40” y el quinto, con final en subida, lo pasé en 3’51”. Hasta aquí, dentro de lo que cabe, más o menos bien, corriendo solo y sabiendo que estaba en una muy buena posición.

En la segunda vuelta cambió un poco la historia y las piernas empezaron a quejarse. En el sexto kilómetro mantuve el ritmo pero en el séptimo, coincidiendo con el tramo de bajada en el que en la primera vuelta había podido correr tan rápido, me di cuenta que iba fundido. Corriendo forzado no pude hacer más que mantenerme a un ritmo justo por debajo de 3’40”, muy lejos (casi 16” más lento) de lo que había hecho al principio de carrera. Aún así, tampoco os voy a engañar, lo di por bueno. En los últimos tres kilómetros fui yendo poco a poco a menos aunque siempre manteniendo un ritmo medianamente alto (3’43”, 3’45” y 3’47”) y sin perder ninguna posición. Llegando a meta hice el último esfuerzo y paré el crono en un sorprendente tiempo de 37’21”, finalizando el 7º de la general, tercero de mi categoría y primero del Club Excursionista La Canonja (resultados).

Siendo sincero conmigo mismo tengo que decir que no me esperaba hacer un tiempo así. Es mi segunda mejor marca en 10k y llegué a la carrera en unas condiciones no muy buenas de cansancio y sueño. Si en la segunda vuelta no hubiera perdido esos poco más de 30” respecto a la primera, estaríamos hablando marca personal.

Para terminar esta breve crónica, os dejo alguna foto corriendo y en el podio y los detalles de la carrera del Garmin aquí.






viernes, 3 de julio de 2015

Crónica 10K La Canonja

El pasado domingo 21 de junio se celebró la quinta edición de los 10k de La Canonja, una carrera de la que sólo me he perdido la edición del año pasado (por encontrarme en el Triatlón LD de San Juan del Flúmen) y a la que este año volvía con la intención de hacerlo realmente bien. No es que llegara en el mejor momento de forma posible (creo que aún me falta un punto para estar como en el invierno pasado), pero tenía la confianza de hacer una muy buena carrera. Y tuve esa confianza y esas ganas hasta el jueves, cuando las cosas se empezaron a torcer. Todo empezó el miércoles de madrugada cuando tuvimos que ingresar a Iker en el hospital hasta el jueves a mediodía porque había vomitado varias veces durante el día, con lo cual esa noche tocó no dormir prácticamente nada. Para rematar, el viernes por la noche fui yo el que estuvo vomitando (supongo que algo me debió contagiar el peque) y el sábado, por precaución, no comí prácticamente nada además de sentir mareos, tener algo de fiebre y dolor de cabeza. Con este panorama era fácil pensar que al día siguiente no correría, y con esa idea me metí en la cama, pensando que o mejoraba mucho la cosa o no estaría en la línea de salida.

Y el domingo no es que me despertara muy fino, me sentía débil pero al menos no tenía fiebre ni dolor de cabeza. Como era de esperar, con lo poco que había comido durante todo el sábado, tampoco había vuelto a vomitar, así que aunque no muy convencido, me preparé para ir a la carrera. Desayuné menos de lo habitual, por precaución y porque tampoco me entraba mucho más, y al cabo de un rato me fui a La Canonja. Allí enseguida me encontré con César, con mi hermano, y también con Carles, que iba a hacer los 5 km. Tras unos minutos de calentamiento en el que no me sentí demasiado mal pero tampoco para tirar cohetes, ni mucho menos, nos fuimos a colocar bajo el arco de salida. Eran casi las nueve de la mañana y el calor ya apretaba, otra cosa que no iba a ayudar a hacer la carrera soñada. No tenía clara la estrategia que iba a seguir, pero estaba mentalizado de que tocaría sufrir sí o sí.

Salimos rápido, demasiado, a un ritmo cercano a 3’30/km. Sabía de sobras que no podría mantenerlo a pesar de que durante los primeros minutos no me sentí mal, ni siquiera excesivamente forzado, pero debía ser realista y consciente de que no estaba el día para grandes exhibiciones. Aún así, el primer kilómetro lo pasé en 3’31” y el segundo en 3’28”, y casi puedo decir que hasta ahí aguanté… En el tercero el ritmo se empezó a resentir (3’36”) y a partir del cuarto empezó el naufragio. No tenía molestias en el estómago, eso parecía estar superado, pero me notaba vacío, cansado y sin fuerzas. Como era de esperar, el día anterior sin apenas comer nada me estaba pasando factura y las piernas flojeaban y hasta sentía una especie de temblor, pero a pesar de todo hice un esfuerzo por seguir corriendo a un ritmo más que aceptable e intentar mantenerme en una buena posición dentro de la carrera. Terminé la primera de las dos vueltas en aproximadamente 18’15”, pero a esas alturas el ritmo ya estaba decayendo y era una locura pensar que la segunda vuelta sería igual.

En los siguientes kilómetros estuve menos pendiente del reloj. Correr por debajo de 4’/km ya era un éxito en aquellas condiciones y tampoco quería forzar más de la cuenta. Creo que en esa segunda vuelta perdí dos o tres posiciones, no estoy seguro porque tampoco tenía la cabeza clara, pero lo que sí notaba es que mi hermano cada vez estaba más lejos, y eso, aunque pueda sonar mal, era una buena noticia. Tengo que decir que mi intención en esta carrera era hacerlo bien y, por qué no, rondar los 37’ y poco (veía muy complicado bajar de eso como hice en Aranjuez en diciembre), pero también miraba de reojo, no lo voy a negar, quedar primer clasificado local, que en este caso tenía premio. Eso fue una motivación más para mí en un día complicado. No estaba disfrutando del momento pero sabía que tenía cerca ese caramelo viendo que mi hermano también iba perdiendo segundos respecto a mí.

La segunda vuelta, como era de esperar, fue bastante más lenta. Cada kilómetro era una lucha por no superar esa barrera psicológica de los 4’/km y casi puedo decir que la gané, ya que sólo en los kilómetros nueve y diez no pude conseguirlo, haciendo 4’00” y 4’02” respectivamente. Como ya he dicho antes, no puedo decir que disfrutara mucho de la carrera, más bien todo lo contrario, y aunque una semana antes no hubiera firmado el tiempo que finalmente hice, teniendo en cuenta lo condicionado que llegué me doy por satisfecho tanto con el resultado como con la posición final. Paré el crono en 38’00” llegando en la posición 14ª de la general de 152 llegados a meta, 11º de mi categoría y primer clasificado del club (resultados). En definitiva, acabé más que contento, sobre todo si tenemos en cuenta que apenas doce horas atrás mi idea era la de no correr.

Pues eso, que en líneas generales terminé más o menos conforme. Por supuesto que no fue la carrera soñada (seguro que aún está por llegar), pero siendo realistas creo que es justo decir que aunque hubiera llegado bien me hubiera resultado complicado bajar de 37 minutos. La parte más positiva y bonita de la jornada fue poder subir al podio junto con los compañeros del Club Excursionista de La Canonja para recoger la copa como primer corredor local en los 10K. Uno no está muy acostumbrado a estas cosas y hace ilusión. 

Para acabar, os dejo unas fotos de mi padre y de la organización con mi llegada a meta, en el podio y con la copa. Y como siempre, también os dejo los detalles de la carrera del Garmin.











jueves, 1 de enero de 2015

Crónica de la XXXI Carrera Popular Villa de Aranjuez

Tras mucho tiempo sin correr un diez mil (el último fue en la Cursa de Bombers de abril de 2013) y aprovechando que durante las fiestas de Navidad íbamos a pasar unos días en Madrid, decidí inscribirme en la XXXIª Carrera Popular Villa de Aranjuez que se celebraba el 21 de diciembre. En este inicio de temporada donde tanto tocará correr con vistas al Maratón de Barcelona del mes de marzo, esta carrera me pareció una buena oportunidad para ponerme a prueba y para seguir acumulando kilómetros de calidad. Y ya de paso, si lograba rebajar mi mejor marca en esos 10k mejor que mejor. 

El día antes fue un poco "estresante" para mí. Me levanté a las ocho de la mañana para hacer el último rodaje suave previo a la carrera y después de una ducha y de cargar el coche (cosa que no fue nada fácil), Arancha, Iker y yo salimos de Tarragona en dirección a Madrid. Pasadas las cuatro de la tarde llegamos a Casarrubios del Monte (Toledo) donde dejé a Arancha y a Iker para, a continuación, dirigirme a Aranjuez a recoger el dorsal y la bolsa del corredor. Una vez hecho, vuelta al coche en dirección Fuenlabrada donde por fin, después de más de 700 km y de descargar todo el equipaje, pude descansar. Está claro que un día así nunca ayuda antes de una carrera, pero preferí ser positivo y no darle demasiada importancia. 

El domingo por la mañana, después de haber descansado bastante bien, desayuné tranquilamente y sobre las diez salimos de casa hacia Aranjuez. La carrera no empezaba hasta las doce, así que llegamos con bastante tiempo. Hacía algo de frío pero por suerte el día estaba muy despejado. Mientras Arancha e Iker se refugiaron un rato en una cafeteria, yo me fui a calentar unos minutos. El ambiente era impresionante con casi 6.000 corredores y mucho público por las calles. Un rato antes de empezar y para evitar aglomeraciones de última hora, me fui a buscar mi cajón de salida (38'-40') y me coloqué allí sin demasiados problemas. La estrategia, por una vez, la tenía clara. Mi intención era salir a un ritmo cercano a los 3'40"/km y conseguir terminar la carrera por debajo de los 37 minutos. La verdad es que a priori lo consideraba un objetivo bastante osado, pero quería intentarlo...

...Pero la cosa no empezó bien. Nada bien. Como suele pasar en las carreras multitudinarias donde la salida se organiza por cajones y no hace falta acreditar marca para meterse en un cajón determinado, hay mucha gente que sale desde una posición que no le corresponde y con ello dificulta la salida a los demás. Y eso me paso a mí. Primeros metros incomodísimos en los que apenas pude correr y donde presté más atención a no tropezar con nadie que a llevar el ritmo que me había propuesto. Al pasar el primer kilómetro con un tiempo de 3'52" y seguir sin poder correr con el espacio suficiente, me empecé a desanimar y me planteé tomarme la carrera de otra forma. Pero resistí a la tentación y, porque no ser sinceros, a la comodidad. Al poco rato conseguí encontrar algo de espacio para correr más a gusto y aproveché una ligera bajada al final del segundo kilómetro para hacerlo en 3'44". Eso ya estaba un poco más acorde con lo que pretendía, así que a partir de ahí empezaba otra carrera para mí. Decidí jugármela y aumentar el ritmo, a ver como aguantaba. Y la jugada no me salió mal. A partir del tercer kilómetro empecé a correr por debajo de 3'40"/km y a pesar de no ir cómodo, tampoco sentí ir al límite. Pasé el tercer kilómetro en 3'39" y a partir de ahí dejamos el asfalto para adentrarnos en un parque. Fueron los kilómetros más bonitos y entretenidos de la carrera tanto por el lugar como por el público. Casi todo se concentró en esa zona y la verdad es que animó bastante. El cuarto y el quinto kilómetro fueron casi iguales (3'36" y 3'35" respectivamente). Pasado el quinto kilómetro (y hasta pasado el séptimo) corrimos bordeando el Tajo. Durante esos tres kilómetros que van del quinto al séptimo fui perdiendo progresivamente un segundo por kilómetro pero siempre manteniéndome por debajo de ese "ritmo objetivo" de 3'40"/km que me había marcado al principio. A partir de ahí, empecé a plantearme seriamente la opción de terminar por debajo de los 37 minutos. Había que seguir apretando pero estaba un poco más cerca. En el noveno kilómetro, coincidiendo con el único tramo de ligera subida de la carrera (había que recuperar la bajada que habíamos hecho en el segundo kilómetro), mi ritmo se resintió un poco pero nada más terminarlo, hicimos un giro a la derecha y tomamos una larga recta que nos llevaba directos a la línea de meta. El final estaba cerca y quería dar todo lo que tenía para conseguir el objetivo. Último arreón para ponerme otra vez a un ritmo próximo a 3'30"/km que, además, me sirvió para ganar alguna que otra posición. Los últimos metros fueron al sprint y mirando de reojo el reloj para saber si conseguiría mi objetivo. Al final lo conseguí parando el crono en un tiempo de 36'54", mejorando por mucho mi última mejor marca personal en 10k y terminando en la posición 228 de 5.271 llegados a meta (resultados). En carreras tan multitudinarias como esta, cada segundo vale su peso en oro. Y digo esto porque si hubiera rebajado mi tiempo en tan sólo 10" (algo que parece tan insignificante como 1" por kilómetro), hubiera ganado 16 posiciones, y rebajándolo 30" hubiera ganado hasta 54 posiciones. De todas formas, terminé feliz por la marca conseguida. Sinceramente, tal y como empezó la carrera no me esperaba haber terminado así de bien. Quizás en ese comienzo tan complicado se me escaparon unos cuantos segundos, pero eso ya tampoco me parece importante. 

En cuanto a la organización, simplemente felicitarla. En primer lugar, por permitirme inscribirme fuera de plazo y cuando ya estaban todos los dorsales agotados desde hacía días. Fue un detalle por su parte que no esperaba. En segundo lugar, por los obsequios que dieron, camiseta técnica de manga larga, braga y zapatillero todo ello marca Joma. Y en tercer lugar y más importante, por acoger una carrera con tanta gente con todas las garantías (avituallamientos suficientes, aparcamiento, recogida de dorsales, cajones de salida). Desde luego, si el año que viene vuelvo a estar en Madrid en esas fechas, intentaré repetir.

Para poner punto y final a esta crónica, como hago siempre, os dejo la foto que me hizo Arancha corriendo por dentro del parque (ni la vi) y los detalles de la carrera del Garmin.


martes, 23 de diciembre de 2014

#RetoSub3h. Semana 9/21

Antes de empezar con el resumen semanal de entrenos y teniendo en cuenta las fechas en las que estamos, quiero desearos a todos y a todas unas Felices Fiestas y un Próspero Año Nuevo. Espero que el 2015 esté cargado de salud, de buenos entrenamientos y de grandes marcas en carreras. Este año, en lugar de salir yo en la felicitación (y como ya me tenéis muy visto), las fiestas os las felicita también el Papá Noel más guapo del mundo...


En cuanto a la novena semana de entrenos de cara al Maratón de Barcelona, sigo sumando buenas sensaciones y cargándome de moral de cara a la cita del 15 de marzo. No ha sido una semana especialmente dura y he superado por poco las seis horas de entreno, pero el domingo en Aranjuez conseguí batir (por bastante) mi mejor marca personal en 10k haciendo una gran carrera. Lo peor de la semana fue que a partir del jueves volví a coger un pequeño resfriado y el viernes me salté la sesión de natación prevista, con lo que esta semana sólo he sumado dos entrenos en el agua. La cosa ha quedado así:

Lunes 15/12.- Rodaje muy suave post Mitja de Salou en la cinta del gimnasio sumando 7,66 km en 40'04" a un ritmo medio de 5'14"/km. Después, sesión de agua compuesta por 1x1000 (200 crol +100 espalda + 100 pies + 100 braza + 200 técnica (50 punto muerto  + 50 nado + 50 puños + 50 nado) + 200 crol + 100 espalda), 3x(100 alegre + 200 (en el 200 tocaba 50 espalda + 100 tocar el fondo de la piscina cada seis brazadas + 50 mínimas brazadas) y 200 suaves para terminar. En total, 2.100 metros en 45'42". 

Martes 16/12.- Descanso. Día de vuelta al trabajo después de disfrutar de un buen permiso por paternidad. Todo lo bueno se acaba!

Miércoles 17/12.- Empecé la tarde con 20' de calentamiento + 6x2' (tres en ligera subida sub 3'40"/km y otras tres en ligera bajada sub 3'30'"/km) recuperando 1' + 10' de enfriamiento. Al final me salieron 48'07" para hacer 11,01 km a un ritmo medio de 4'22"/km. Os dejo los resultados del entreno y los ritmos de las series:


Después, segunda sesión acuática de la semana haciendo 200 variados + 200 pies con aletas + 100 estilos, 10x50 con aletas haciendo las cinco primeras en progresivo y las cinco siguientes en regresivo, 1x1.200 alternando 300 de crol cuidando la técnica + 100 variados y 200 suaves para terminar. Al final, 2.400 metros en 42'40".

Jueves 18/12.- A última hora de la tarde, rodaje a pie de 40'07" para hacer 9,27 km a un ritmo medio de 4'20"/km. El entreno, a pesar de estar algo congestionado, me sentó muy bien.

Viernes 19/12.- Aparte del entreno de natación que tenía previsto y que preferí no hacer por aquello de evitar un poco el frío, también tenía como opcional un rodaje suave en bici. Para no sentirme tan culpable salí a rodar 1h30'23" para hacer 43,54 km a una media de 28,9 km/h en una tarde con una temperatura muy agradable pero con mucho más viento del que esperaba.

Sábado 20/12.- Antes de salir hacia Madrid, rodaje a pie pre competición de 35'26" (con 6 progresivos de 20") para hacer 7,39 km a un ritmo medio de 4'47"/km. Durante toda la semana utilicé ya las Newton pensando en el domingo, donde quería probarlas en competición. No sé si estoy plenamente adaptado o no, pero las sensaciones que tengo con ellas son bastante buenas. Después del entreno, a eso de las diez de la mañana, al coche para hacer Tarragona - Madrid - Casarrubios del Monte - Aranjuez (para recoger el dorsal) - Fuenlabrada, así que a las ocho de la tarde por fin pude descansar después de todo el día conduciendo.

Domingo 21/12.- XXXI Carrera Popular Villa de Aranjuez finalizada en un tiempo de 36'54". En la crónica ya daré todos los detalles pero sólo puedo decir que a pesar de tener un comienzo complicado por la gente que había (6.000 corredores) todo salió como lo tenía planeado y me llevé una gran alegría al terminar. Desde luego, una carrera inolvidable y un tiempo que cuando empecé a correr pensaba que nunca alcanzaría.


Pues hasta aquí la novena semana de entrenos. Sigo contento y con la moral por las nubes, tanto, que ya estoy oficialmente inscrito al Maratón de Barcelona. No quiero echar las campanas al vuelo, pero sí quiero decir que cada semana veo un poquito más cerca el bajar de las tres horas. Aún así, queda mucho trabajo por hacer y gracias a resultados como los de esta semana tengo más ganas que nunca. Felices fiestas a tod@s y cuidado con los excesos!!!

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Crónica 10k de Vilaverd

Este pasado domingo, por tercera semana consecutiva, me puse un dorsal. En este caso se trataba de una carrera solidaria de 10k en favor de las enfermedades neurodegenerativas  y el lugar escogido era Vilaverd, un pequeño pueblo cerca de Montblanc. Sabía que no llegaba en el mejor momento para conseguir una gran marca en esta distancia (además el recorrido de la carrera tampoco invitaba demasiado a conseguirla) pero suponía que no sería una carrera muy multitudinaria y podía aspirar a una buena clasificación, ¿por qué no?

Llegamos a Vilaverd pasadas las nueve y cuarto, sin prisa y con una temperatura cercana a los cero grados, mientras que en Tarragona, al salir de casa, estábamos a diez. Menuda diferencia! Recogida de dorsal rápida y a calentar unos pocos minutos. A pesar del frío, decidí correr con la camiseta sin mangas del club y ponerme sólo unos manguitos. A pocos minutos de las diez, todos a la línea de salida. Parece que al final íbamos a ser algo más de veinte corredores. 

Cuando pasaban unos cinco minutos de las diez de la mañana, dieron la salida y opté por salir fuerte, cosa que me permitió colocarme primero durante unos segundos, aunque escuchando muy de cerca los pasos de otros tres corredores que enseguida me alcanzaron. Dos de ellos poco a poco se fueron distanciando, aunque no demasiado, del otro corredor y de mí. Pasamos el primer kilómetro a 3'25" aprovechando la bajada en dirección a La Riba. A partir de aquí empezó una especie de "duelo" muy bonito y entretenido entre el otro corredor, un chaval de 16 años que se llama Ramon y que apunta alto, y yo. El segundo kilómetro también salió relativamente rápido (a 3'45") pero a partir de ahí hicimos un giro de 180º para subir por donde habíamos bajado y, poco después, meternos por un camino de tierra. El recorrido no era cómodo y los tres siguientes kilómetros me fue imposible pasarlos por debajo de 4 minutos. Ramon y yo seguimos a lo nuestro, concentrados, callados, sin perdernos la pista y corriendo muy cerca el uno del otro. La carrera era a dos vueltas así que en el quinto kilómetro pasamos por meta y tocaba volver a repetir lo mismo, es decir, algo más de dos kilómetros por asfalto (casi todo de bajada) y el resto por caminos y con bastante subida. Pasado el séptimo kilómetro, cuando ya pensaba que nos jugaríamos la tercera posición al sprint en los últimos metros, noté que Ramon empezaba a perder algunos segundos respecto a mí. A pesar de eso no me quise confiar y no aflojé, incluso hice ese tramo de pista algo más rápido que en la primera vuelta. Al final llegué a meta tercero con un tiempo de 41'22" para cubrir los 10.300 metros de carrera que finalmente salieron. Ramon llegó sólo unos 17" después de mí.

Fue una carrera con un recorrido duro pero entretenida sobre todo por ese mano a mano que tuvimos. Por lo demás, contento con el resultado (mi primer "podio") y por las sensaciones, aunque soy consciente que ahora mismo no estoy para grandes marcas en carreras así. Y en cuanto a la organización, decir que en todo momento se notó el cariño que le puso la gente del pueblo en organizarla, cosa que se agradeció bastante. En futuras ediciones seguro que consiguen atraer a más gente.

Para terminar, dejo unas cuantas fotos de Arancha y de la organización y, como siempre, los detalles del Garmin con el recorrido y mis tiempos.





sábado, 29 de junio de 2013

Crónica 10k La Canonja (2013)

La tercera edición de los 10 km de La Canonja este año no llegaba en un momento demasiado propicio en el sentido de intentar conseguir mi mejor marca personal. Como sabéis, esta temporada mi plan de entrenamientos está centrado en algo totalmente opuesto a una carrera de diez kilómetros y, por lo tanto, el resultado en esta carrera casi era lo de menos. Este año sólo se trataba de seguir acumulando kilómetros (y cansancio) de cierta calidad y salir a disfrutar del ambiente de una carrera que me gusta bastante (y modestamente, creo que cada año mejora en todos los aspectos).

No quiero que suene a excusa pero llegaba cansado a la carrera. Venía de un rodaje largo por montaña de 18 km el viernes y de más de cuatro horas y 126 km en bici el día anterior. Está claro que esa no es la mejor manera de presentarse a una carrera de 10 km y encima pretender hacerlo bien, pero como decía antes, esta temporada hay una prioridad que se llama Challenge Barcelona Maresme y todo lo demás pasa a un segundo plano.

Como siempre Arancha y yo llegamos pronto a La Canonja. A pesar del verano tan poco caluroso que estamos teniendo hasta ahora y de ser la carrera a las 9 de la mañana, el domingo hacía bastante calor y mucha humedad. Recogida de dorsal rápida y enseguida nos encontramos con Imma, Jordi, Albert y Javi. Cada vez se está animando a correr más gente y se nota que el nivel de los participantes es cada vez mayor. Después de algunas fotos de grupo, nos fuimos a calentar un poco los cuatro. Minutos antes de empezar, me encontré con mi hermano y César y después de que Jordi, Albert y Javi prefirieran quedarse un poco más atrás en la salida, me fui con ellos dos a buscar un buen sitio donde colocarnos. La idea de mi hermano era salir fuerte y la mía, a pesar de no tenerlas todas conmigo, era intentar seguirle el máximo tiempo posible consciente de que me sería muy complicado.

Salida limpia (éramos algo menos de 300 corredores) y ligeramente en subida. El ritmo durante los primeros metros fue bastante alto, por debajo de los 3’40”/km. Los dos primeros kilómetros los hice así, el primero en 3’36” y el segundo en 3’37”, casi clavados. El tercer kilómetro fue algo más lento pero aún lo pasé en 3’42”. A partir de ahí, entre que el recorrido no era llano y que estaba corriendo a una velocidad que sabía que no podría mantener mucho tiempo más (a pesar de no estar sufriendo), bajé un poco el ritmo y decidí, por decirlo de alguna manera, acomodarme. Mi hermano, por su parte, poco a poco me fue ganando segundos. No era el momento ni el lugar de forzar para seguirle, así que de ahí hasta el final me estuve moviendo a ritmos alrededor de 4’00”/km. En este sentido, me gustaría destacar un par de cosas. Una, que a ese ritmo fui muy cómodo. Y dos, no sé si como consecuencia de la primera o fruto de los rodajes largos a los que me estoy acostumbrando últimamente (o de las dos), se me pasaron los kilómetros volando. Después del buen comienzo de carrera y teniendo en cuenta los ritmos entre los cuales me estaba moviendo, sabía que bajar de los 40 minutos era más que asequible y eso que kilómetro tras kilómetro el Garmin se descuadraba más respecto a lo marcado por la organización.

Al final, llegada a meta en 39’40” después de haber corrido, supuestamente, unos 200 metros más. Revisando el recorrido del año pasado, decir que hubo una pequeña variación que alargó el recorrido en unos 250 metros (el año pasado me salieron 9,95 km). A pesar de eso, mejoré el resultado final del año pasado en unos 15 segundos, que no está nada mal teniendo en cuenta todas estas cosas que he ido comentando (recorrido más largo, cansancio acumulado,…). Puesto 35 de 288 corredores, 5º del Club Excursionista de La Canonja y 14º de mi categoría (resultados). Para ser sincero, terminé muy contento tanto por el resultado como por las sensaciones que tuve durante la carrera. Siento que todo está yendo por el buen camino y siento que trabajando (cuando sea el momento) un poco más la velocidad, aún tengo mucho por mejorar en este tipo de carreras.

Poco más que añadir, os dejo las fantásticas fotos que hizo Arancha antes, durante y después de la carrera y, como siempre, los datos del Garmin de mi carrera.

Con Albert, Jordi y Javi
Con mi padre, mi hermano, mis sobrinos (Iria y Mario) y César




viernes, 26 de abril de 2013

Crónica Cursa dels Bombers 2013

 

Como cada mes de abril de los últimos cuatro años, este fin de semana llegaba el momento de volver a Barcelona a correr una clásica: la Cursa dels Bombers. Que conste que no soy ningún enamorado de las grandes aglomeraciones pero esta carrera me gusta mucho y cada año desde que empecé a correr, repito. Este año éramos, nada más y nada menos, que 27.000 inscritos, todos con ganas de disfrutar de esta carrera que tiene algo especial.

A Arancha y a mi nos tocó madrugar bastante y a las siete en punto de la mañana cogimos el tren dirección Barcelona. Una vez allí aprovechamos para dar una vuelta por le Parc de la Ciutadella, ver el ambiente que ya se empezaba a formar y a las nueve, tal y como nos había “citado” Suso por Facebook, fuimos a la Estación de Francia para vernos. Saludos y primera foto de grupo.


Poco después, me fui a preparar para la carrera, calenté unos pocos (muy pocos) minutos y me fui a mi cajón. A diferencia de otros años fui con tiempo y a pesar de estar en el cajón sub 40’, casi delante de todo, no tuve problemas para llegar. Ya dentro del cajón, me dio por pensar en la “estrategia” de carrera que quería seguir. No lo tenía muy claro. Sin muchos kilómetros en las piernas últimamente (ni uno a lo largo de la semana), sin hacer series de velocidad desde noviembre y con tres horas de bici encima del día anterior, estaba claro que no podía esperar mucho, pero, a pesar de todo eso, me sentía bien. Por lo menos no sentía molestias en los tendones de Aquiles y estaba confiado en poder correr sin demasiados apuros. Algo es algo. Al final decidí que mi plan iba a ser salir rápido al principio, intentar hacer unos kilómetros por debajo de 4’/km y después ya se vería porque no tenía demasiadas esperanzas en poder correr a ese ritmo durante toda la carrera. A pocos minutos de empezar, hubo un emotivo minuto de silencio dedicado a las víctimas del atentado del Maratón de Boston con la música del “Cant dels Ocells” de Pau Casals sonando de fondo. Fue muy bonito y respetado por todos los corredores. Lástima que el daño ya esté hecho y por mucho que hagamos este tipo de cosas ya no haya remedio ni marcha atrás. Una pena que haya gente capaz de hacer cosas con tan poco sentido como eso. En fin, no es por ser pesimista pero creo que el mundo cada vez está peor en todos los sentidos...

Vamos ya con la carrera en sí, que creo que es más agradable que hablar de otras cosas. La verdad, me sorprendió lo bien que me sentí. Basta con decir que conseguí correr todos los kilómetros por debajo de cuatro minutos, un ritmo que ni mucho menos esperaba aguantar. Me costó arrancar. Es más, los primeros 500 metros me costó hasta correr de tanta gente que había. No recuerdo ningún año con una salida tan complicada. En este aspecto estamos en lo de siempre ¿por qué hay gente que empieza en ese cajón cuando no es su ritmo? ¿Se apuntan con una marca falsa? Yo no soy nadie para juzgar ni criticar, porque podemos encontrarnos con un montón de casos concretos que tengan una explicación, pero salir más adelantado de lo que te corresponde sólo te perjudica y, con 27.000 corredores, hasta puede ser peligroso para ti y para los demás. Sin ir más lejos, yo el año pasado, a pesar de tener marca para correr en el grupo sub 40’, me apunté en el siguiente porque sabía que en aquel momento concreto de la temporada no estaba para intentar eso. No sé, sólo es mi opinión, pero creo que no nos ganamos la vida con esto (la grandísima mayoría) ni tenemos que demostrar (ni aparentar) nada. Pues ya está dicho. Siguiendo con la carrera y después de estos primeros metros en los que corrí a 4’15”/km más o menos, pude acelerar y pasar el primer kilómetro, situado justo en Colón, por debajo de 4 minutos(3’56”) tal y como me había propuesto. Iba cómodo aunque ni mucho menos sobrado. Estos primeros kilómetros, aunque casi no se aprecia, son de ligera subida. Enfilamos la larga recta de dos kilómetros a lo largo del Paral·lel y seguía bien (2º km en 3’52” y 3º en 3’55”). A partir de ese tercer kilómetro llegó mi mejor momento de la carrera, un momento que duró más o menos hasta el kilómetro siete. Durante ese intervalo de cuatro kilómetros corrí entre 3’45” y 3’50”/km y me sentí realmente bien. Ya había adelantado hacía rato al globo de 40’ y era consciente que, siguiendo así e incluso aflojando un poco, bajaría de los 40 minutos. No está mal para ser el primer 10.000 del año.

Los últimos tres kilómetros bajé un poco el ritmo, pero muy poco. El kilómetro más lento fue el noveno (en 3’58”), que terminaba justo al comienzo de la bajada por Via Latietana. Ese es, sin duda, el momento más espectacular de toda la carrera. Mucha gente a ambos lados de la calle, la música sonando a todo volumen y la meta muy cerca, un cóctel perfecto para hacer esos últimos metros casi al límite. No lo recordaba de otros años pero me salieron más metros de los que deberían y, según el Garmin, pasé por el kilómetro 10 en 38’36”. Estamos de acuerdo en que el Garmin no será preciso al 100% pero no creo que se equivocara de 140 metros, me parecen muchos. De todas formas, tampoco viene de ahí. Finalmente, entré en meta con una gran marca (para mí y mis circunstancias del momento) de 39’03”, llegando en la posición 704 de 23.750 corredores y el 319 de mi categoría. Es mi segunda mejor marca en los 10 km y llega en un momento totalmente inesperado. Me hizo ilusión conseguirla porque me da moral para afrontar con optimismo la larga temporada que me está esperando y, a la vez, tranquilidad de saber que, a pesar de todo, no estamos tan mal! Con un poco más de entrenamiento este año estoy convencido de que puedo dar otro paso al frente.

Al llegar a meta esperé un par de minutos a Suso que también consiguió un gran resultado: 41’51”. Este año pinta bien para él y estoy convencido de que con unos cuantos meses haciendo buenos entrenos de series, tiene el sub 40’ en los 10 km y la hora y media en medio maratón mucho más cerca de lo que cree.

Con tanta gente corriendo, Arancha tuvo algún problema para hacer fotos y por internet tampoco me he encontrado, así que dejo la foto que nos hizo a la llegada a Suso, a Fernando y a mí y alguna que otra de la previa y del final en el Parc de la Ciutadella. Como siempre, también dejo los datos de la carrera del Garmin y, además, la gráfica de Nike.






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