miércoles, 28 de agosto de 2013

Camino hacia un sueño: Semana 37/43

Esta semana sí que me han salido los entrenos importantes como quería, por lo que puedo decir bien alto que la termino muy satisfecho con el trabajo realizado. La verdad es que necesitaba ese empujoncito moral para empezar a encarar la recta final de mi preparación para el Challenge con optimismo. Y después del trabajo bien hecho de esta semana ahora vienen un par un poco más suaves donde bajaré el volumen pensando en el Extreme Man de Narbonne. Este half no era (ni es) un objetivo principal y más bien voy a buscar en él las buenas sensaciones y la confianza de sentir que estoy preparado para el gran día. Pero, a pesar de esto, no nos vamos a engañar, también buscaré volver a bajar de las 5 horas (y, si puede ser, de las 4h48’ que hice en Berga el año pasado). Creo que llego en un buen momento y parece que el recorrido en bici es propicio para hacerlo relativamente rápido, pero bueno, realmente todo esto es hablar por hablar porque una vez allí pueden pasar mil cosas. De todas formas, mi intención es esa. luego saldrá lo que saldrá.

Al margen de esto, vamos a detallar el entreno de esta 37ª semana. Sólo he hecho 3 sesiones de cada disciplina pero me han salido unos números bastante buenos: 8.500 metros de natación, más de 314 km en bici y casi 50 km corriendo. En total, algo menos de 17 horas en las que destacaría el rodaje a pie del miércoles, la natación del viernes y el entrenamiento de transición del domingo (y eso que la bici fue muy incómoda). La cosa ha ido así:


Lunes 19/08.- Moví un poco los entrenos programados y empecé la semana con una salida en bici de 2h37’10” (prevista para el martes) para hacer 80,35 km a una media de 30,7 km/h. Recorrido con muchos kilómetros de ligera subida al principio y bastante rápido en su segunda parte. Ritmo bastante decente a pesar de arrastrar aún el cansancio de la semana anterior. Dejé la natación para el día siguiente y cambié el rodaje a pie para el viernes.

Martes 20/08.- Día de “medio descanso” con 2.500 metros de natación en 47’23”. Sensaciones muy buenas durante todo el entreno notando que, aunque sea muy poco a poco, la cosa va mejorando en el agua. Ahora es tarde para pensar en milagros pero de cara al futuro quiero ser optimista y pensar que tengo mucho margen de mejora (supongo que todo dependerá de lo en serio que me tome los entrenos y las ganas que tenga realmente de mejorar).

Miércoles 21/08.- Vuelta a la piscina para hacer otros 2.500 metros más algo más lentos que el día anterior (50’39”) porque hice varios ejercicios de técnica. Por lo demás, tiempos bastante decentes para mí. Después, rodaje de pie de 1h50’32” para hacer 23,68 km a ritmo de 4’40”/km. De aquí sobre todo decir que corrí muy cómodo y sin apretar en ningún momento. Buena acumulación de kilómetros y muy buenas sensaciones sin demasiado desgaste.

Jueves 22/08.- Salida en bici de 3h00’21” para hacer 92,01 km a una media de 30,6 km/h. Empecé notándome cansado, perezoso y hasta tuve tentación de darme la vuelta e irme para casa antes de tiempo, pero poco a poco me fui sintiendo mejor y terminé muy fuerte a pesar de hacer un recorrido con muchos toboganes. Al final, muy contento con el entreno a pesar de las sensaciones que tuve al comienzo.

Viernes 23/08.- Empecé la tarde con 3.500 metros de natación en 1h08’10” (que se me pasaron volando) y después hice el rodaje a pie pendiente desde el lunes. Fueron 51’04” para correr 11,26 km a ritmo de 4’32”/km.

Sábado 24/08.- Descanso total, por fin!!! Arancha y yo aprovechamos el día para ir al parque acuático Costa Caribe.

Domingo 25/08.- Entreno largo de transición parecido a la semana anterior. En este caso se trataba de hacer 140 km en bici más 15 km corriendo. En la bici no fue mi mejor entreno. Día desapacible, nublado y con mucho (muchísimo) viento. Tenía intención de rodar por la N-340 hasta El Perelló buscando un recorrido llano pero el viento me lo impidió. Llegué hasta Hospitalet de l’Infant y allí me di la vuelta porque no tenía la más mínima intención de jugármela por una tontería. La verdad es que, como decía, el día no acompañó nada, cosa que hizo que me desconectara del entreno enseguida. La parte positiva fue que, si bien el desgaste psíquico fue grande (fui de mala leche todo el rato), el físico fue mínimo. Me salieron 141,77 km en 4h43’31” a una media de 30,0 km/h (no está mal teniendo en cuenta las circunstancias) y no terminé nada cansado, cosa que me permitió disfrutar del rodaje a pie. Corriendo ya fue otra historia. Esta vez no hubo dolor de estómago y tampoco hizo excesivo calor (a pesar de empezar a correr sobre la una de la tarde), con lo cual pude disfrutar como pocas veces del rodaje. Fueron 15,02 km en 1h06’59” a ritmo de 4’28”/km sintiéndome realmente bien. No sé cuanto hubiera durado la gasolina pero ya firmo hacer los primeros kilómetros del Challenge así.

Pues esta ha sido mi semana. Para despedirme y empezar a calentar motores, dejo un video sobre el Extreme Man de Narbonne del año pasado.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Camino hacia un sueño: Semana 36/43

Semana con entrenamientos duros e importantes tanto a nivel físico como psicológico que termino medianamente bien aunque, para ser sincero, “menos bien” de lo que me hubiera gustado por diferentes motivos. Esta semana tenía una buena oportunidad para ganar confianza y, aunque haya cumplido decentemente con lo previsto, he terminado con ciertas dudas y algún que otro temor que me han dejado un poco intranquilo. La verdad es que a medida que pasan las semanas (y los entrenos) me voy dando más cuenta que esto de la larga distancia no es sólo (ni mucho menos) cuestión de resistencia física, es mucho más. El aspecto psicológico, como en casi todo lo relacionado con la vida, juega un papel importantísimo y, a lo mejor exagero, pero diría que casi tanto como el físico. En este sentido tengo claro que a pesar de ser una persona bastante “dura” psicológicamente hablando, habrá momentos durante la carrera, especialmente en el maratón, en los que lo pase realmente mal. De todas formas, ahora mismo todo esto son suposiciones de un primerizo inexperto que cada día está un poquito más “acojonado” por lo que se le viene encima, pero nada más. Quizás el día en cuestión todo sale mejor de lo esperado y ahora me estoy preocupando por nada... Total, soñar es gratis, ¿no?

Pues como decía, en esta 36ª semana de preparación tocaba volver a la carga con muchas horas de entreno. En total me han salido casi diecinueve y media, destacando el entreno que hice el viernes y del que ahora hablaré. Como novedad, decir que los entrenamientos en el agua me han ido bastante bien (a ver si con un poco de suerte en este último mes y pico que me queda consigo avanzar o aprender algo) y que he superado mi récord semanal de kilómetros en bici con 376,06 km. Este es el resumen de la semana:


Lunes 12/08.- Con el tiempo un poco justo, empecé la semana a medio gas con 1.500 metros de natación en 30’40” y un rodaje a pie de 35’15” por el bosque para hacer 7,02 km a ritmo de 5’01”/km. Todo muy suave para recuperarme bien del esfuerzo del día anterior en el Wild Wolf Triathlon de Tarragona y comprobar que todo estaba en su sitio salvo la herida del dedo del pie que me había hecho un par de días antes.

Martes 13/08.- Salida en bici de 2h28’51” para hacer 76,84 km a una media de 31,0 km/h. Después, 2.100 metros en la piscina en 41’02” trabajando estilos, técnica y haciendo varias series de 50 m con unos tiempos aceptables para mí.

Miércoles 14/08.- Vuelta a la piscina para hacer 2.500 metros en 48’13”, incluyendo un par de series de 300 m con palas y pull. El rodaje a pie de hora y media previsto para ese día lo dejé para otro momento, ya que la herida aún me molestaba y a pesar de poder correr, notaba que no apoyaba el pie correctamente con lo cual, para evitar sobrecargas o posibles lesiones por ese mal apoyo, preferí no hacerlo.

Jueves 15/08.- Salida en bici de 2h30’39” para hacer 78,52 km a una media de 31,3 km/h. Bastante rápido a pesar del calor y algo de viento en contra.

Viernes 16/08.- Al cogerme el día de fiesta aproveché para hacer el entreno largo de la semana. De menú tenía 10 km corriendo, 120 km en bici y 15 km más corriendo. Antes de empezar ya estaba asustado (de ahí lo del tema psicológico). Un poco antes de las siete de la mañana empecé con el primer rodaje a pie, yendo ligero pero sin forzar. Fueron 10,22 km en 46’45” a ritmo de 4’34”/km. Después había quedado con Eric para hacer la salida en bici. Nos salió un recorrido bastante duro (y eso que mi idea era rodar lo más llano posible) subiendo a Santa Coloma de Queralt y luego a La Llacuna. Salieron más kilómetros de los que tenía previstos pero al final disfruté más que sufrí. En total fueron 4h44’01” para hacer 137,59 km a una media de 29,1 km/h. Para terminar, pasada ya la una de la tarde, faltaba encarar la parte final del entreno. Es aquí donde me aparecieron dudas ya que no me sentí muy fino. No sé si acusé el calor o el esfuerzo de la bici pero cuando empecé a correr me empezó a doler el estómago. Iba bien de piernas pero fue muy incómodo correr así. Decidí acortar un poco el entreno (correr un 16 de agosto a las dos de la tarde no es lo más agradable) y hacer sólo 12,01 km a un ritmo medio de 4’55”/km en 59’03”. Supongo que ahorrarme esos tres últimos kilómetros no tendrá ninguna relevancia, y yo lo agradecí bastante.

Parada en Santa Coloma de Queralt con Eric
Sábado 17/08.- Con las piernas cansadas, nueva salida en bici de 2h55’00” para hacer 83,11 km a una media de 28,5 km/h. Mejor de lo esperado con subida al Coll de la Teixeta incluida.

Domingo 18/08.- Para terminar la semana, dos entrenos importantes más. Por la mañana, tenía que nadar 3.000 metros en el mar y los hice nadando desde la punta de la playa del Milagro (tocando con el puerto deportivo) hasta el final de la Arrabassada. Fueron 2.910 metros en 58’25”, teniendo problemas con el neopreno por diferentes roces en el cuello. Este es un tema que me preocupa porque ya lo he probado casi todo y no hay manera de evitarlos. Por lo demás, bien. Nadando relajado y sin cansarme demasiado. Y por la tarde, despedí la semana corriendo 1h30’23” (lo que tenía pendiente del miércoles) para hacer 19,01 km a un ritmo medio de 4’45”/km. Pasé mucho calor al principio y no terminé sintiéndome demasiado bien, pero sumé una buena cantidad de kilómetros más a pie.

Dejo algunas fotos que me hizo Arancha mientras nadaba el domingo por la mañana. Como siempre, su apoyo (moral y logístico) es imprecindible para poder hacer todo esto.








Esta semana próxima mantendré el volumen de los entrenamientos para luego, las dos siguientes, aflojar un poco y llegar fresco al Extreme Man de Narbona del día 8 de septiembre. A ver si estos días me acompañanan las buenas sensaciones en los entrenos duros y puedo ganar confianza.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Crónica Wild Wolf Triathlon Tarragona

Por cuarto fin de semana consecutivo tocaba competir. Después del Vendrell, l’Espluga de Francolí y Torredembarra, llegaba el turno del Wild Wolf Triathlon Tarragona, en su versión olímpica. Me hacía especial ilusión esta carrera porque iba a ser mi primer triatlón de esta distancia, con lo cual, además de tomarlo como un buen entreno de calidad, me serviría para ganar un poco más de experiencia en esto, que nunca viene mal, y saber el rendimiento que puedo dar en esta distancia.

Llegaba bastante bien después de una semana de carga “intermedia”, por llamarlo de alguna manera, donde no había hecho ningún entreno excesivamente largo pensando precisamente en llegar lo más descansado posible y conseguir un buen resultado en Tarragona. Y en líneas generales, puedo decir que lo hice.

A las siete y poco de la mañana ya estábamos en el Moll de Costa para recoger el dorsal (o mejor dicho, los dorsales), preparar todo lo necesario y dejar la bicicleta en boxes. La zona de transición era interminable, pero al haber prácticamente sólo una calle no había demasiada complicación para orientarse. Además, como llevaba el dorsal 18 estaba casi delante de todo y me resultó muy fácil acordarme donde dejaba la bici. Con todo el material listo, cogí lo necesario para nadar y me fui con Arancha a la zona de salida. Allí me metí en el agua unos minutos antes de empezar e hice unas brazadas. El agua estaba caliente, a unos 24ºC según la Federación. El recorrido de natación, a simple vista, me pareció muy largo, aunque luego no fue para tanto. A las 8.30, puntualmente, se dio la salida. Salí bastante atrás consciente de mi mala natación y me tiré al agua con cuidado de que no se me saltaran las gafas al entrar y de no caerme encima de nadie (y, de paso, esperando que nadie se tirara encima mío). Desde las primeras brazadas, me sentí muy cómodo. En cierto modo, eso es lo bueno (dentro de lo malo) de no ser buen nadador, que al no tener intención de ir rápido nado sin apenas esfuerzo. Quizás esa es la clave para mejorar, aprender a sufrir en el agua (ahí lo dejo...). Pues eso, en este primer sector poca historia. Recorrido a dos vueltas donde no pasé agobios, donde no hubo demasiados golpes (aunque alguno cayó) y donde hasta me lo pasé bien. Al final, salieron 1.600 metros en 29’39” (tiempo que estuve en el agua), 31’34” si hacemos caso del tiempo oficial que cuenta la salida del agua corriendo hasta la entrada en boxes.

Una vez en boxes, transición relativamente rápida y listo para empezar a pedalear. Desde el principio noté una pequeña herida (rozadura) en un dedo pequeño del pie izquierdo. Consecuencias del día anterior caminando descalzo por el Aquopolis. Lo peor en aquel momento fue el miedo de pensar que luego todavía tenía que correr y con esa herida podía pasarlo realmente mal. Intenté olvidarme un poco y centrarme en pedalear. Estaba claro que lo primero que debía hacer era encontrar un grupo para coger un buen ritmo. Eso fue fácil, mantenerme en él ya fue otro cantar. Enseguida me vi rodando en un grupo de unos 9 o 10 ciclistas, entre ellos Edu y Juanma. A pesar de ir rápido, iba bastante cómodo. Llevábamos una media de unos 37 km/h. En la segunda vuelta (de las cuatro que había que hacer), camino del faro, nos avisaron que se había producido un accidente. Bajamos el ritmo por precaución y vimos a 4 o 5 ciclistas (quizás alguno más), en el suelo. En ese momento me distraje y cuando me quise dar cuenta el grupo se me había escapado ya unos metros. Me fue imposible darles caza con lo que, de repente, me vi rodando solo. La distracción me había costado caro. Esto me hizo perder bastante velocidad (casi 1 km/h de media). Por suerte, unos minutos después me alcanzó (como era lógico) otro grupo al que me uní. Aquí recuperé algo de ritmo y aproveché para “descansar”, después de unos kilómetros agónicos en solitario. Pero la alegría duraría poco, ya que en el giro de la Playa del Milagro (creo que de la última vuelta) cometí otro error de pardillo. Era un giro muy cerrado y entré en él con un desarrollo demasiado largo, con lo que me costó mucho acelerar una vez hecho el giro y se me volvió a escapar el grupo. El resultado, algún kilómetro más en solitario hasta que, a poco del final, me volvió a coger otro grupo del que ya no me separé. Realmente estamos hablando de pocos segundos (del primer grupo que perdí al que llegué yo apenas hubo 1’30” de diferencia) pero creo que lo podría haber hecho bastante mejor en bici. En este sentido, creo que este fue mi peor sector en la carrera y en cierto modo fue una decepción. Al final salieron sólo 33,93 km en 56’34” (57’01” oficiales) a una media de 36,0 km/h.

Y llegamos al tramo final. Podría decirse que mi preferido. Tenía dudas de cómo respondería después de haber forzado tanto en bici (no estoy acostumbrado a rodar tan rápido) y de si me molestaría o no la herida en el dedo del pie. Por suerte, la herida no me molestó en exceso y mis piernas se recuperaron bien del esfuerzo en bici. Después de que en Salou y en Balaguer no me sintiera bien corriendo, esta vez no podía volver a fallar si no quería que mi moral se empezara a resentir. Y no fallé. Desde el principio cogí un buen ritmo cercano a los 4’/km y así me mantuve durante toda la carrera. Muy buenas sensaciones, disfrutando de cada vuelta de la carrera a pie, del público, del ambiente y con la moral alta de ver como no dejaba de adelantar corredores. Terminé los 10km en 40’21” y pasé por meta en 2h12’27”. Puesto 114 de 550 llegados a meta haciendo el 56º mejor parcial de carrera a pie (resultados generales y parciales propios).

En general, terminé satisfecho. De la natación destacar lo que comentaba antes, que no sólo no sufrí sino que hasta me sentí a gusto. Creo que aún me falta dar con la tecla adecuada en la natación pero soy optimista y espero encontrarla algún día para poder mejorar. De la bici quizás esperaba algo más, aunque no olvidemos que no entreno específicamente para rodar tan rápido y eso me superó un poco. Además, cometí dos errores de pardillo que me hicieron perder algo de tiempo, calculo que más o menos entre 1’10”-1’15”. A pesar de esto, soy consciente que me faltan entrenos de calidad sobre la bici (habrá que intentar aprovechar de otra manera las horas de entreno). Y corriendo, nada que objetar. Hasta mejor de lo esperado. Con el resultado del domingo corriendo los 10 km en cuarenta y poco, creo que en el futuro podré intentar bajar mi mejor marca en esa distancia.

En cuanto a la organización, destacar que estuvo muy bien. Voluntarios que nos ayudaron a salir del agua, bastante avituallamiento en el tramo a pie, algo de lío con las pulseras que marcaban las vueltas (cogí dos azules y una naranja y hasta algún voluntario me dijo de entrar en meta cuando aún me faltaba una vuelta), buena zona de recuperación con bebida isotónica y mucha fruta,... En general, muy bien. Es una carrera que teniéndola tan cerca de casa será difícil perdérsela ningún año.

Para terminar, lo de siempre. Agradecer a Arancha la compañía y el gran reportaje fotográfico que hizo y a Sara y Laura por el madrugón y por venir a animar. Dejo algunas fotos, el video de llegada a meta y los resultados del Garmin.


video




martes, 13 de agosto de 2013

Camino hacia un sueño: Semana 35/43

Completada la 35ª semana de preparación para el Challenge, el final se encuentra a tan sólo ocho. Esto se está acercando peligrosamente y amenaza con llegar antes de lo deseado. Al final parece que las 43 semanas del plan de entrenamiento no me habrán resultado tan interminables como creía (y hasta me habrán parecido pocas), aunque prefiero no cantar victoria todavía, sé que ahora vienen cuatro o cinco semanas de locura donde tocará pasar muchísimas horas en remojo, sobre de la bici y corriendo. Espero no acabar pidiendo la hora. Pero bueno, esto es lo que hay, todo sea por llegar lo más a punto posible al famoso día 6 de octubre. Y ahora, una confesión. Si por algo tengo ganas de que pase el Challenge es para poder dormir todo lo que me apetezca, sobre todo los fines de semana. Creo que nunca había dormido tan poco como estos últimos meses. Que conste que soy consciente de que no es bueno para el cuerpo pero el día no me da para más. Intento ser cuidadoso con todo, especialmente con la comida, pero lo de dormir las horas necesarias (mínimo 7) y los descansos entre entrenamientos no los respeto como debería. De momento no me está pasando factura (toquemos madera) o eso creo, pero no significa que esté a salvo y no lo pueda pagar más adelante. A ver si en las próximas semanas consigo dar un vuelco a este asunto pendiente que tengo con mi cama y mi descanso.

En cuanto a la semana de entrenamiento, bastante bien. No tocaba hacer un volumen demasiado exagerado porque el domingo participaba en el Wild Wolf Triathlon Tarragona (distancia olímpica) y quería llegar más o menos descansado para hacer una buena carrera. Tenía ganas de volver a hacer un triatlón (desde Balaguer no había vuelto a correr ninguno) y, además, contaba con el aliciente de ser una distancia nueva para mí. Al final, semana de 13h40’ entrenando sin hacer ninguna tirada especialmente larga de ningún deporte. La cosa ha quedado así:


Lunes 05/08.- Por motivos de tiempo, sólo pude hacer el rodaje a pie de 1h00’48” donde corrí 13,10 km a un ritmo medio de 4’38”/km. Aún algo pesado de piernas después de los más de 24 km del día anterior.

Martes 06/08.- Salida en bici de 1h36’28” para hacer 47,17 km a 29,3 km/h de media. Después, tocaba recuperar el entreno de natación que me había saltado el día anterior. Fueron 50’27” para nadar los 2.500 metros previstos.

Miércoles 07/08.- Otro día justo de tiempo. Hice el entreno de natación previsto (2.000 metros en 39’34”) y dejé el rodaje a pie para otro momento. Sin embargo, antes de cenar pude hacer un rato de rodillo, aunque sólo fueron 35’01” suaves para hacer 18,06 km a una media de 30,9 km/h.

Jueves 08/08.- Teniendo en cuenta que aún faltaban tres días para la competición, decidí hacer un entreno de transición donde combinaría el entreno de bici previsto para ese día con el de carrera a pie que había dejado de hacer el día anterior. En total, 2h03’13” de bici para hacer 61 km clavados a 29,7 km/h de media seguidos de 1h02’04” de rodaje a pie para hacer 13,75 km a ritmo de 4’31”/km. Sinceramente, no esperaba correr tanto rato pero el día acompañaba. No fue una tarde especialmente calurosa y además hacía bastante viento. En la bici lo sufrí pero la verdad es que corriendo me vino muy bien.

Viernes 09/08.- Comencé la tarde con 2.000 metros de natación en 37’55” (no nos engañemos, ese tiempo es gracias a varias series de 50 metros fuertes y de rodar un rato con las palas) y luego, rodaje a pie de 1h02’29” por Cambrils para hacer 14,29 km a un ritmo medio de 4’22”/km. Durante el entreno estuve muy bien acompañado de Arancha, Sara y Laura, que vinieron en bici y me hicieron el rodaje más ameno e, indirectamente, hicieron que corriera algo más rápido de lo que pretendía. Al terminar, baño en la piscina.





Sábado 10/08.- Madrugón y salida suave en bici de 2h00’11” para hacer 58,59 km a una media de 29,2 km/h. No me sentí demasiado fresco de piernas, pero supongo que fue por lo que comentaba antes del poco tiempo de descanso entre entrenos. Terminé el rodaje a pie del día anterior sobre las 20.30h y el sábado, unos minutos antes de las 7 de la mañana ya estaba en marcha. Después de la salida en bici, Arancha y yo pasamos el día en el Aquopolis con Imma, Paqui, Jordi y Toni.



Domingo 11/08.- Wild Wolf Triathlon Tarragona en 2h12’27”. De momento sólo diré que me fue mejor de lo que esperaba (aunque el sector bici fue algo más corto) y que corriendo, esta vez sí, me sentí realmente bien, haciendo el 56º mejor parcial de entre más de 500 triatletas. En bici pagué un poco la novatada y perdí dos grupos, teniendo que rodar sólo varios kilómetros, y en la natación no nadé rápido pero no sufrí, más bien al contrario, hasta me sentí a gusto en el agua. Ya lo explicaré detalladamente en la crónica, pero en general, puedo decir que terminé muy satisfecho con el resultado y las sensaciones.


Pues así me ha ido esta última semana. En general ha sido divertida. Ahora toca olvidarse de volver competir hasta el día 8 de septiembre (llevo 6 competiciones en 8 semanas), donde más que probablemente lo haré en el Extreme Man de Narbona, aunque aún no es 100% seguro. Y hasta el 6 de octubre, creo que nada más de competir. Prefiero entrenar lo que debo y no condicionar más mi preparación. En Narbona buscaré sentirme bien y coger moral para Calella. Toda la que pueda coger será bienvenida. Mañana espero escribir la crónica que tengo pendiente. Feliz semana a tod@s!!!

viernes, 9 de agosto de 2013

Crónica 35º Cros Popular de Torredembarra

Vamos a por la crónica del 35º Cros Popular Vila de Torredembarra. A diferencia de la carrera de l’Espluga de Francolí, donde dije que no valía la excusa de que llegaba cansado tras disfrutar una semana de entrenamiento muy suave, este sábado pasado en Torredembarra sí que me valía. Me sentía bien pero después de una semana cargadita y de los más de 120 km en bici que había hecho pocas horas antes, era consciente que no iba a poder dar lo máximo en esta competición. Y era una pena porque después de terminar quinto el año pasado llegaba con ganas de comprobar si podía luchar por quedar entre los tres primeros. Lo que sí tenía claro es que quería hacerlo lo mejor posible (corría como en casa) y, por tanto, lo poco o mucho que tuviera en aquel momento, lo daría. Mentalizado de eso, llegamos a Torredembarra con tiempo de ver algunas carreras de otras categorías y comprobar que, un año más, había bastante ambiente en la calle. Al final, entre todas las categorías, desde los más pequeños hasta los veteranos, más de 450 inscritos. No está nada mal.

Entre unas cosas y otras y para no variar, calenté poco pero lo suficiente para ver que mis piernas estaban en su sitio. Las notaba algo pesadas del entreno de la mañana pero por lo menos no me dolían. Algo es algo. Una vez terminada la carrera de los veteranos, me fui a colocar en primera línea de salida. Este año veía a más gente que el año pasado, lo cual probablemente dificultaría un poco más la tarea de conseguir un buen puesto. Debíamos ser unos 80 corredores. Cerca de las 20.30h dieron el tiro de salida. Por delante cuatro vueltas de casi 1.400 metros cada una para cubrir un total de 5,5 km plagados de giros y continuas subidas y bajadas. Qué duro es este recorrido! Empecé fuerte pero sin ir a lo loco. Seguía teniendo el recuerdo de hace dos años donde fueron suficientes los primeros metros para quemarme y casi arrastrarme el resto de la carrera. Esta vez no. Poco a poco la experiencia va ayudando. Después de la primera bajada y el primer giro, me dio por contar los corredores que tenía delante. Iba el noveno. Sinceramente, no me esperaba ir tan atrás. Por suerte, esta posición sólo fue temporal. Igual que me pasó a mi hace un par de años, hubo quien no supo dosificarse al principio y lo acabó pagando. Pasada la primera vuelta ya estaba colocado en el sexto lugar, lo que me dio cierta moral. Viendo correr a los tres primeros, enseguida me quité de la cabeza lo del podio. Eran inalcanzables. El resto de corredores, poco a poco fuimos abriendo huecos. Prácticamente corrí sólo toda la carrera. Iba controlando al corredor que tenía justo detrás pero me di cuenta que cada vez estaba más lejos y quizás me acomodé. Lo mismo me pasó a mí con el quinto. Lo veía pero, sinceramente, fui incapaz de intentar atraparlo. Entre unas cosas y otras, mientras todavía corría, daba por bueno este sexto puesto. No sé si hubiera podido recortar algún segundo de llegar más descansado, pero tampoco me preocupaba. Total, ahora mismo esta tampoco es mi guerra. Al final, llegué a meta en 20’14” (31” más que el año pasado), habiendo corrido los 5,47 km (en teoría eran 5.556m) a un ritmo medio de 3’42”/km (3’23” el primero, 3’37” el segundo, 3’51” el tercero, 3’48” el cuarto, 3’44” el quinto y a 3’58”/km el último medio kilómetro).

Mentiría si dijese que no terminé satisfecho y que esperaba más. Quedé más que contento por el hecho de ser capaz de correr a un ritmo bastante alto (para mí y mis circunstancias actuales) a pesar del cansancio acumulado durante la dura semana de entrenamientos. Eso para mí fue suficiente. No obstante, aún quedaba una sorpresa. Después de hacer entrega de los premios a los tres primeros, nos llamaron al cuarto, quinto y sexto y el Alcalde y la Concejala de Deportes nos hicieron entrega de una copa además de hacernos subir al podio. Una sensación especial esto de subir al podio aunque no fuese del todo merecido, me hizo ilusión. Muy agradecido a la organización y a mis compañeros de trabajo del Ayuntamiento y de la Policía Local que se acercaron a animar. Muchas gracias!!!

Lo que ya no es novedad es el fantástico reportaje fotográfico que me hizo Arancha. Dejo unas cuantas fotos y, como siempre, los detalles de la carrera del Garmin.









miércoles, 7 de agosto de 2013

Camino hacia un sueño: Semana 34/43

Otra semana más que ya forma parte del pasado y de mi larga colección. Y van 34...  El día 6 de octubre se va acercando con rapidez (seguro que se presentará aquí antes de lo que quisiera) y es el momento de entrenar más que nunca para intentar llegar en las mejores condiciones posibles. Como ya he dicho alguna vez, mi voluntad hasta ahora es la de pensar lo menos posible en la prueba en sí pero, francamente, no lo consigo. No podría hablar de miedo ni de obsesión (sí de respeto) pero la verdad es que durante mis entrenamientos me pregunto como responderé una vez esté allí. Imagino que es algo lógico. Me preparo para algo desconocido y aunque hasta ahora he entrenado muy bien y estoy convencido que lo acabaría (me refiero a día de hoy), siento que todavía me falta algo. Lo más probable es que ese “algo” al que me refiero no tenga otro nombre que “experiencia”. Si es así, no vale la pena darle más vueltas creo yo. Eso sólo lo conseguiré a base de hacer competiciones de este tipo y de verme metido de lleno en esa situación. Por el contrario, y como punto a mi favor, tengo el optimismo y la confianza en mí. Así pues, ahora mismo lo mejor que puedo hacer es seguir entrenando, seguir confiando en mí y dejar de darle tantas vueltas a cosas que realmente no puedo controlar. Al fin y al cabo esto es algo muy grande pero no deja de ser una afición, un entretenimiento (un poco exagerado, lo sé) y lo realmente importante es disfrutar el día de la competición y durante todo el camino hasta ella.

A todo esto, me ha salido una muy buena semana de 18h20’ de entrenamiento. En cuanto a horas entrenadas, ha sido la tercera más productiva hasta el momento. Lo peor de la semana y algo que me ya me está fastidiando un poco son mis entrenos de natación. Tengo la sensación o, mejor dicho, la certeza, de que no mejoro y hasta a veces termino la sesión pensando que cada día me muevo un poco peor en el agua. Eso hace que vaya a la piscina con menos ganas de las que debería y me limite a hacer los entrenos un poco por cumplir el trámite. No sé cual es la solución. Seguramente lo más adecuado sería hacer algún curso donde me enseñaran como se nada y dejara de chapotear de una vez por todas. Como envidio a esa gente que se desliza por el agua y encima parece que no estén haciendo ningún esfuerzo... Por lo demás, bien o muy bien. Muchos kilómetros en bici y a pie con sensaciones bastante buenas. Pasemos a verlo:



Lunes 29/07.- Empecé la tarde con 2.500 metros de natación en 49’44”. Después, rodaje a pie de 1h00’48” para hacer 13,78 km a un ritmo de 4’25”/km.

Martes 30/07.- Salida en bici buscando desniveles. Subí uno de los puertos que mas me cuesta, l’Albiol. De allí a La Mussara y descenso por Mont-ral. En total 70,12 km en 2h34’44” a una media de 27,2 km/h. Después, 15’ de gimnasio trabajando con mucho cuidado el tren superior. Sigo sin estar del todo recuperado de la clavícula y con según que ejercicios se me resiente bastante. Preferí no forzar.


Miércoles 31/07.- Igual que el lunes, comencé el entreno en la piscina haciendo 3.000 metros en 59’32” y después fui a correr 1h10’19” para hacer 15,43 km a ritmo de 4’33”/km.

Jueves 01/08.- Estrené agosto con una salida en bici. Sólo fue 1h36’19” en la que recorrí 51,99 km a una velocidad media de 32,4 km/h. Muy contento con ese ritmo y sin sentir que forzara demasiado. Cada vez me voy sintiendo mejor sobre la bici.

Viernes 02/08.- Comenzaba el fin de semana con 2.000 metros de nado continuo en 39’55”. Después, rodaje a pie haciendo el recorrido Vila-seca, La Pineda, Salou, Vila-seca acompañado de Arancha que me siguió en bici. En total me salieron 13,74 km más a un ritmo de 4’27”/km.


Sábado 03/08.- Por la mañana, tirada larga en bici. Fueron 3h54’36” para hacer 121,00 km a una media de 30,9 km/h, pinchando la rueda delantera cuando me quedaban apenas 20’ para terminar el entreno. Y por la tarde, estaba inscrito al 35º Cros Popular Vila de Torredembarra (5,5 km). Llegaba con las piernas muy cansadas pero la carrera me salió mejor de lo que esperaba. Hice 20’14” (unos 30” más que el año pasado) que sólo me valió para ser sexto. Aún así, muy contento de volver a quedar en la parte de arriba de la clasificación. Queda pendiente la crónica pero de momento dejo una foto y un recorte del Diari “Més” donde salgo en el podio (hubo premio para los 6 primeros).



Domingo 04/08.- Con menos de diez horas de descanso desde el final del Cros del día anterior y el comienzo de este entreno (quise aprovechar al máximo las primeras horas de la mañana para evitar el calor y salí a las 7h), 2h01’20” de bici para hacer 62,31 km a 30,8 km/h de media seguido de un largo rodaje a pie de 1h56’45” para hacer 24,07 km a un ritmo medio de 4’51”/km. A pesar de empezar a entrenar tan pronto, en la carrera a pie ya pasé mucho calor. Para añadir más dificultad, pasé por algunos tramos de tierra y piedras y, además, subí al Loreto, por lo que el recorrido no fue demasiado llano. A pesar de terminar cansado y de tener que parar varias veces a beber, terminé muy satisfecho.

Para rematar el día, comida con la familia disfrutando de la piscina y por la noche concierto de Malú en el Campo de Marte con Arancha, Sara y Laura. En pocas palabras, un fin de semana genial. No sé si tendré mucho o poco, pero me encanta mi vida y no necesito nada más para ser feliz que lo que ya tengo. Dejo unas cuantas fotos del día...







Ahora ya toca pensar en la 35ª semana, en la que, sin duda, destacará mi participación en el Wild Wolf Triathlon de Tarragona, en la modalidad olímpica. Será mi primer triatlón de esa distancia, así que espero disfrutar y, ya de paso, conseguir un buen resultado.
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