viernes, 31 de mayo de 2013

Triatló Internacional de Balaguer, la previa

Ya estamos a pocas horas de un nuevo triatlón de media distancia (o half, como prefiráis), en este caso en Balaguer, totalmente desconocido y nuevo para mí aunque conozco y me han hablado de su “fama” de “duro”. Qué ganas tengo! Será mi segundo half en menos de un mes pero, para ser sincero conmigo mismo y con cualquiera que me lea (no me gustan las excusas), poco tiene que ver como llegué a Salou a como estoy ahora mismo, tanto física como moralmente. Después de una larga temporada quejándome (quizás ya me hacía hasta pesado pero mi intención sólo era reflejar lo que sentía y como me encontraba en esos momentos) y teniendo algo de mala suerte, parece que por fin he empezado a ver la luz, lo que se ha traducido en la posibilidad de entrenar durante dos semanas y pico sintiéndome realmente bien. Puede que antes no estuviera tan mal ni ahora tan bien, pero la psicología siempre es importante y desde luego mi cabeza no afronta igual el Triatló Internacional de Balaguer a como afrontó el Extreme Man de Salou. En este sentido, vamos bien. Voy contento, confiado y consciente de que las cosas han cambiado para bien últimamente (aunque todavía haya muchísimo por mejorar) y sabiendo que será una carrera difícil donde habrá que dejar un poco de lado el crono final y buscar, simplemente, buenas sensaciones. Eso no quita que me lo vaya a tomar muy en serio. Siempre intento dar lo mejor de mí y Balaguer no será una excepción.

En cuanto a la carrera en sí, tiene buena pinta. Como he dicho antes, no será un triatlón para hacer marca pero lo intentaré disfrutar al máximo. Ayer recibí la noticia de que, a causa de la extraña (y fría para estas alturas) climatología que tenemos este año, la temperatura del pantano donde se debería nadar es muy baja y, muy probablemente, se acorte el recorrido o incluso se llegue a anular. Eso es algo que, sin duda, me beneficiaría pero no me gustaría. La natación es mi peor sector y a la larga acortar o suprimir ese tramo seguramente me supondría subir posiciones en la clasificación general, pero no es eso lo que busco, más bien al contrario (por eso hago triatlón). Al ser mi punto débil, cuanto más pueda nadar en situaciones así, mejor. Quiero nadar, coger experiencia en el agua y que esa experiencia me ayude a pulir los defectos que me impiden ser todo lo rápido que me gustaría. Dicho esto, veremos que pasa, si se acorta, se anula o si se sustituye por otra cosa. Transformarlo en un duatlón y empezar haciendo un tramo de carrera a pie no me vendría nada mal... Por lo que he visto hasta ahora, la dureza de esta carrera radica en la bici. Tres puertos de montaña (con varias pendientes entre 13% y el 17%) y un desnivel acumulado de más de 1.500 metros a lo largo de los 93 kilómetros que tiene el circuito no son poca cosa. No es que me asusten pero lógicamente será complicado rodar a una velocidad alta (el ganador del año pasado acabó a una media de 30 km/h). Aquí es donde no debo cometer el error de Salou. Comeré bien e intentaré ir bebiendo bastante para poder llegar a la carrera a pie en condiciones. Y corriendo, esta vez espero no quedarme sin fuerzas demasiado pronto y aguantar a un ritmo medianamente alto hasta el final. Son tres vueltas de 7 kms así que tras la primera vuelta tendré referencias que me ayuden a regular durante los kilómetros siguientes.

En resumen, lo más importante de mañana será volver a sentirme bien compitiendo, sumar kilómetros de calidad y disfrutar de otra gran competición como siempre lo es un half. La semana que viene la crónica, las fotos y todo lo que viene siendo costumbre. Espero poder hablar de buenas sensaciones y sacar conclusiones muy positivas de Balaguer. Hasta pronto!

miércoles, 29 de mayo de 2013

Camino hacia un sueño: Semana 24/43

Una vez leí, en el libro "Maratón" de Hal Higdon (¿donde hay que firmar para seguir corriendo maratones con 80 años?), que cuando algún familiar o amigo al que no sueles ver habitualmente te comenta que te estás quedando muy delgado, es señal de que estás entrenando muy bien. Yo no puedo asegurar al 100% que ese sea mi caso, pero últimamente me han hecho ese comentario ya varias personas. Y eso, sumado a las buenas sensaciones que tengo entrenando desde hace más de dos semanas, me hace pensar que, por fin, las cosas están yendo por el camino adecuado y que tanto necesitaba. En todo caso y sea lo que sea, estoy contento, incluso muy contento, de como ha ido esta semana. Probablemente haya sido la mejor hasta ahora en todos los sentidos. He entrenado un total de 16 horas y media, sintiéndome especialmente bien en la carrera a pie, donde a pesar de una ligera molestia en la parte interna de la rodilla izquierda (no siempre presente) he podido competar los entrenos de forma más que satisfactoria. Para no variar, también tengo que decir que ha sido especialmente difícil y sacrificado poder llegar a todo estos días, pero como siempre digo, nadie dijo que esto fuera fácil. De todas formas, estoy convencido que estos esfuerzos valdrán la pena y la recompensa será mucho mayor. Vamos ya con el resumen:


Lunes 20/05.- En lugar de hacer los 90' de rodillo que tenía marcados, preferí salir a rodar con la bici (90' de rodillo se pueden hacer muy largos...). No sé si fue una decisión acertada o no, pero después de tantos días librándome de la lluvia por los pelos, esta vez no pudo ser y me tocó hacer gran parte del entreno bajo una intensa lluvia y con cuidado de no tener ningún susto. Por suerte, nada que lamentar. Hice 44,01 km en 1h27'33" terminando a 30,2 km/h. No estuvo mal teniendo en cuenta las condiciones. Después, con el tiempo justo, 45' de trabajo en el gimnasio haciendo un poco de todo. 

Martes 21/05.- Empecé la tarde con un rodaje a pie de 1h01'00" a un ritmo medio de 4'18"/km para hacer 14,19 km. Sensaciones buenísimas y un ritmo medio mucho más alto del que tenía pensado llevar en un principio. Después, 2.500 m de natación en 51'30" no sintiéndome tan bien como corriendo. Aún así, terminé el día satisfecho.

Miércoles 22/05.- Salida en bici de 2h43'22" en un día muy ventoso. Recorrido bastante exigente con subida a Mont-ral incluida pero muy bonito, disfrutando de un paisaje precioso y por el que nunca había pasado entre Farena y La Riba. Al final fueron 66,85 km a una media de 24,6 km/h y más de 1.500 metros de desnivel positivo. Después, 2.000 metros de natación en 39'01".


Jueves 23/05.- Día de series en la pista de Torredembarra con 20' de calentamiento, 10 x 3'30" recuperando 1'30" y 5' de trote suave para enfriar. Hice las series entre 3'32"/km la más rápida y 3'41"/km la más lenta. En general muy bien, 17,69 km en 1h15'05" a un ritmo medio de 4'15"/km. Por la tarde, al salir de trabajar, hice los 2.500 metros de natación previstos para el viernes en 50'48".


Viernes 24/05.- El despertador sonó a las 5:40 y tocaba salir a correr una hora en ayunas. Ese día me hubiera sido imposible hacer el entreno a otra hora ya que después de trabajar tocaba coger el coche para ir a pasar el fin de semana a Madrid. Fue 1h00'11" de rodaje tranquilo a ritmo de 4'44"/km para hacer 12,70 km.

Sábado 25/05.- Nuevo madrugón (esta vez a las 6:30) para salir a rodar en bici un par de horas. Fueron 2h06'45" para hacer 62,32 km a una media de 29,5 km/h. Recorrido con muchos toboganes aunque de poca importancia. Me alejé un poco de las zonas con más tráfico y realicé el entreno ya en la provincia de Toledo.

Con Don Quijote y Sancho en la entrada de Casarrubios del Monte (Toledo)
Domingo 26/05.- Tercer madrugón seguido para afrontar el entreno largo de la semana. Fui de menos a más y terminé sintiéndome muy bien. Fueron 3h09'58" de bici para recorrer 94,17 km (media de 29,7 km/h y más de 1.000m positivos) + 40'12" de carrera a pie bajo la lluvia (a ratos intensa) para hacer 9,08 km a ritmo de 4'26"/km. Como decía, un entreno para estar más que satisfecho y una semana que, igual que la anterior, empieza a parecerse a lo que debe ser el entrenamiento para enfrentarse en condiciones a un triatlón de larga distancia.

El Tajo, a su paso por Añover de Tajo
La próxima semana será más tranquila en cuanto a entrenos para poder llegar el sábado descansado a Balaguer y poder dar lo mejor de mí. El de Balaguer no es un triatlón para buscar marca (ni mucho menos) ya que el sector ciclista es realmente duro con tres puertos de montaña y algo más largo de lo normal, pero sí que iré en busca de buenas sensaciones y además me servirá para volver a comprobar el estado en el que estoy después de no terminar demasiado contento en Salou. Ahora mismo, soy optimista al respecto y, resultados al margen, espero disfrutar mucho más.

jueves, 23 de mayo de 2013

El Isostar Extreme Man Salou en el Vallenc (10/05/2013)

Ya han pasado casi tres semanas del Extreme Man de Salou pero por unas cosas o por otras hasta ayer, y gracias a Òscar que me consiguió el periódico, no había podido ver la noticia publicada en el Vallenc el día 10 de mayo de 2013. Como siempre digo, son detalles que siempre gustan y que me hacen sentir orgulloso de pertenecer a un club como el FACVAC Triatló.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Camino hacia un sueño: Semana 23/43

Si la semana pasada terminaba bastante satisfecho con mis entrenos por primera vez desde que empecé este largo camino hacia el Challenge de Calella, de esta puedo decir que ha sido todavía mejor. Después de muchos meses con pequeños problemas, molestias y accidentes, parece que, por fin, veo la luz y todo empieza a cambiar. Por si acaso no lo diré muy fuerte pero tiene pinta de ser así. Además, eso es lo que quiero (y necesito) creer.

Casi no recordaba una semana tan completa como esta, pudiendo entrenar sin apenas limitaciones en ningún deporte (salvo un poco de molestia que todavía arrastro en el brazo izquierdo pero que no me impide nadar) y, tan importante como eso, disfrutando mucho. En total me han salido poco más de 17 horas de entrenamiento con 6.500 metros de natación, 225,19 km en bici y 53,10 km corriendo, además de varias horas de trabajo en el gimnasio. Sinceramente, aún no llego al volumen óptimo (y que me gustaría) para el Challenge pero, a más de cuatro meses para la cita, empieza a acercarse un poco. Así ha ido la semana:

 

Lunes 13/05.- Aún de vacaciones en el mar, 1h30’ de bicicleta estática en el gimnasio por la mañana (35,96 largos, incómodos y aburridos kilómetros) y 15’ de remo y 45’ de gimnasio por la tarde. Durante el día, visita a Roma, una ciudad que tenía especiales ganas de conocer. Dejo un par de fotos en el Coliseo y en la Fontana di Trevi.


 
Martes 14/05.- Por la mañana, 60’ de rodaje en la cinta del gimnasio (13,3 km a ritmo de 4’31”/km) seguidos de 20’ de remo y 70’ de gimnasio trabajando especialmente abdominales y tren inferior. Después tocaba disfrutar del último día de vacaciones en el barco, que aprovechamos para hacer escalada, ir al teatro o ver un espectáculo sobre hielo.
 

Miércoles 15/05.- De vuelta a casa. Nada más llegar, fui a cumplir con el entreno de natación previsto y dejé pendiente el de bici para el fin de semana. Fueron 2.000 m de natación en 40’42”. Por la tarde, visita a Enric (mi fisio) para hacer un buen masaje de descarga. Notó la sobrecarga del cuádriceps de la pierna izquierda que comenté la semana pasada y, milagrosamente, desde ese día no he vuelto a sentir ninguna molestia.

Jueves 16/05.- A mediodía, uno de esos entrenos que te hacen sentir realmente bien al terminar. Llegaba el momento de volver a la pista para hacer series. Fueron 20’ de calentamiento + 10x3’ (rec. 1’30”) + 5’ de enfriamiento. En total, 16,16 km en 1h10’29” (ritmo medio de 4’22”/km). Dejo la tabla con los ritmos de cada serie:


Por la tarde, 2.000 m más de natación en 38’52”.

Viernes 17/05.- 1h32’32” de rodaje a pie por caminos de tierra y piedras casi todo el rato, con algún desnivel importante. Me lo pasé realmente bien durante ese rodaje y terminé haciendo 19,02 km a un ritmo medio de 4’52”/km. Buenísimas sensaciones.

Sábado 18/05.- En un día nublado y de mucho viento, salida en bici 3h01’51” para hacer 89,17 km a una media de 29,4 km/h. No fue un recorrido difícil pero tampoco forcé demasiado. Después de la bici, 2.500 m de nado continuo en 49’18”, volviendo a sentirme bastante bien.

Domingo 19/05.- Otro día feo (casi de invierno) en el que tocaba salir en bici y que aproveché para recuperar la 1h30’ que no había hecho el miércoles. Esta vez sí que elegí un recorrido duro con bastante desnivel y subí a Prades, donde no llegaban a los 10ºC y donde el Sol, ni estaba ni se le esperaba, con lo que la sensación térmica era bastante desagradable. Realmente pasé frío bajando. En total fueron 3h53’30” para hacer 100,06 km (media de 25,7 km/h). Para terminar la semana y nada más bajar de la bici, 20’08” más de rodaje a pie donde me sentí especialmente bien corriendo 4,62 km a un ritmo medio de 4’22”/km. Me hubiera apetecido correr un poco más pero no tocaba. Dejo algunas fotos de la salida en bici. Lástima del tiempo porque los paisajes son espectaculares.




Hasta aquí la 23ª semana. Muy positiva en todos los sentidos. En las siguientes habrá que confirmar esta mejoría y seguir sumando confianza y kilómetros. Para ello, Balaguer será una buena prueba para volver a comprobar mi estado de forma actual. Sólo faltan 10 días...

viernes, 17 de mayo de 2013

Camino hacia un sueño: Semana 22/43

Sin darme apenas cuenta, ya hemos pasado el ecuador de lo que en teoría está siendo mi preparación para el Challenge de Calella. Y digo en teoría porque creo que hasta ahora, por unas cosas o por otras, el entrenamiento no ha sido lo que debería haber sido y siento que vamos con un poco de retraso. A lo mejor es sólo una sensación mía (seguramente porque cuando pienso en lo que me espera aún me asusta un poco) y en realidad tenemos tiempo suficiente y una buena base sobre la cual trabajar, pero insisto que mi sensación es que estas primeras 22 semanas han pasado más deprisa de lo que me hubiera gustado y, hoy por hoy, no me siento preparado para hacerlo medianamente bien el 6 de octubre. No sé, el tiempo dirá. Lo importante ahora es poder coger, por fin, una buena racha con los entrenos y no sufrir más imprevistos.

En cuanto a la semana de entrenamientos, puedo decir que a pesar de lo complicado que ha sido cuadrarlo todo por diferentes circunstancias (sobre todo porque el viernes por la mañana empezamos unas mini vacaciones en un crucero), he podido entrenar en buenas condiciones físicas (mejores de las esperadas) y cumplir con todo lo previsto. Moralmente ha sido importante después de no terminar del todo contento el Extreme Man de Salou. En total me han salido algo más de 12 horas en las que han recuperado importancia los entrenos de carrera a pie. Las molestias en los tendones de Aquiles van yendo a menos (o quizás es que ya les hago menos caso) y ahora lo que noto es el cuadriceps de la pierna izquierda bastante cargado. No me molesta demasiado pero me lo noto contracturado y de vez en cuando manda algún que otro aviso. Ahora es cuando podré comprobar si el Compex realmente funciona y ayuda a descargarlo un poco. Con todo esto, la 22ª semana ha ido así: 


Lunes 06/05.- Día post-Extreme Man en el que sólo nadé 2.000 metros suaves en 41’24”. A pesar de haberlo pasado mal durante la carrera del día anterior, tenía la sensación de no estar tan cansado como en otras ocasiones después de un Half.

Martes 07/05.- Empecé la tarde con 1h31’43” de bici para hacer 46,79 km a 30,6 km/h de media. Me sentí mucho mejor de lo que esperaba. Después de la bici, 40’32” de carrera suave para hacer 8,15 km a 4’58”/km. Disfruté mucho de ese rodaje a pie ya que no me exigí demasiado.

Miércoles 08/05.- Teniendo en cuenta que el fin de semana no podría hacer el rodaje largo en bici, lo adelanté al miércoles e hice 87,72 km en 3h11’05” a una media de 27,5 km/h. Este fue el día que peor me noté el cuadriceps y preferí ser prudente y no apretar. Realmente, fue una salida bastante tranquila en la que también lo pasé muy bien.

Jueves 09/05.- A mediodía, 14,37 km de carrera a pie en 1h11’08” (ritmo de 4’57”/km) buscando desniveles y caminos de tierra. Rodaje ameno corriendo entre Torredembarra, Altafulla, Ferran y la Móra aunque sintiendo el cansancio acumulado. Ya por la tarde, 2.500 metros de natación en 49’21”.

Viernes 10/05.- Descanso y embarque en el Liberty Of The Seas para disfrutar de unas mini vacaciones en el mar hasta el miércoles siguiente con Arancha, Imma y Jordi.


Sábado 11/05.- Al tomarme el día anterior libre, tocaba madrugar (tanto como cuando voy a trabajar) e ir al gimnasio del barco para correr en la cinta. La verdad, no me hacía ninguna ilusión pensar que debía correr tres horas y media en dos días, pero la cosa no fue tan mal como esperaba. Es más, hasta puedo decir que me sentí muy bien y disfruté de la experiencia. El sábado hice dos sesiones de carrera (tuve que dividir el entreno por cuestiones de tiempo), una primera de 45’ en la que corrí 10,2 km (a ritmo de 4’25”/km) por la mañana y otra de 30’ en la que me salieron 6,55 km (a ritmo de 4’35”/km) por la tarde. Además, por la mañana también hice 50’ de gimnasio donde le di mayor importancia al trabajo de piernas. Durante el día, estuvimos de excursión por Cannes.



Domingo 12/05.- Lo marcado para el domingo eran dos horas de carrera y ni en mis mejores sueños pensaba que podría hacerlos, pero me equivoqué. Igual que el sábado, pude dividir el rodaje en dos partes y conseguí cumplir con el entreno. Por la mañana, en ayunas, hice 60’ de rodaje progresivo en el que corrí 13,2 km (ritmo de 4’33”/km) y por la tarde, después de la excursión a Pisa, tocaron 62’ más de carrera encima de la cinta sumando 13,3 km más (ritmo de 4’39”/km). En total, 26,5 km en poco más de dos horas. No recuerdo el tiempo que hacía que no corría tantos kilómetros y a un ritmo tan bueno. Aunque lo mejor de todo, sin duda, fueron las sensaciones que tuve tanto por la mañana como por la tarde, haciendo algún intervalo a 17-18 km/h sin notar un esfuerzo enorme.


En general, como he dicho antes, he terminado la semana bastante satisfecho con el trabajo realizado, y más si tenemos en cuenta que es la siguiente a una gran competición.

Cambiando de tema, ya estoy apuntado al Triatló Internacional de Balaguer del próximo 1 de junio. Se trata de un triatlón de media distancia (half) con un sector ciclista especialmente duro con tres puertos. Será el segundo triatlón del año y el tiempo será lo de menos, simplemente espero seguir sumando experiencia y terminar con mejores sensaciones que en Salou.

Con esto cierro la 22ª semana en la que, por diferentes motivos, me ha sido imposible escribir antes. Un poco más y se me junta con la siguiente...

miércoles, 8 de mayo de 2013

Crónica Isostar Extreme Man Salou

Mi temporada triatlética comenzaba este pasado domingo con el Extreme Man de Salou. Como ya había sucedido el año pasado, me estrenaba con un Half y, de la misma forma que el año anterior en Calella, tampoco llegaba en un buen momento. Era consciente de ello, por eso no me había marcado ningún objetivo concreto aparte de intentar disfrutar e ir cogiendo “minutos” que me ayuden a recuperar la forma que todavía me falta. Por primera vez, hacía un triatlón de los importantes en casa y no me tenía que preocupar de tantas otras cosas (desplazamientos, traslado de todo el material necesario, hotel, restaurantes donde poder comer algo adecuado,...). Puede parecer una tontería, pero poder olvidarte de todo eso siempre te da algo más de tranquilidad a la hora de afrontar la carrera.

Y hablando de la tranquilidad con la que afrontaba este reto, creo que a primera hora de la mañana, y a pocos minutos de empezar la prueba, confundí la tranquilidad con el exceso de relajación. Arancha y yo llegamos a Salou con tiempo, di un último repaso (hinché las ruedas de la bici y dejé el bidón y las barritas) y comprobé que todo estaba en su sitio, mojado por la lluvia de la noche, pero en su sitio. Con tranquilidad nos fuimos a la playa y empecé a colocarme el neopreno. No digo que sea bueno estar nervioso pero sí que creo que hace falta tener cierta tensión para una carrera así. Pues no fue mi caso a esta primera hora. Empecé despistado y poco antes de empezar me di cuenta de que no había ni mirado el circuito de natación. No sabía el recorrido exacto, ni cuales eran las boyas de referencia, ni nada. Vaya cabeza! Una vez informado sólo faltaba esperar a que llegara mi hora de salida, prevista para las 7.40, aunque la cosa iba con un poco de retraso.

Al final, pocos minutos antes de las ocho, dieron nuestra salida. La natación, para ser sincero, ni bien ni mal. Evité bastante bien los golpes y no me desvié en exceso del recorrido marcado, pero no nadé rápido. Me cuesta coger un ritmo alto y noto que en el agua compito al mismo ritmo que entreno. Nado sin cansarme y sin apenas esforzarme pero no lo hago de forma consciente, es lo que me sale. Quizás sea por comodidad, por miedo a quemar cartuchos antes de tiempo, porque no soy buen nadador o por lo que sea, pero es así. También es cierto que me falta mucha experiencia compitiendo en el agua y que, con el tiempo, algo espero mejorar, no sé como lo voy a hacer, pero lo haré. Además es fácil, a peor no creo que pueda ir. Total, salí del agua en 37’20” (38’24” si sumamos la entrada al bike park donde en teoría empezaba la transición) habiendo nadado, según el Garmin, 2.140 metros. Creo que en aguas abiertas este reloj marca algo más porque creo que no me desvié tanto. Parcial 444 de 984 y a pensar en la bici. Aunque antes, una transición lenta, entre otras cosas provocada por la estrechez de los pasillos donde estaban las bolsas. Se formaron colas en los pasillos y había que salir de ahí para cambiarse. Además de ese inconveniente, se me rompieron las gafas de sol.



El sector bici fue, sin duda, la parte de la carrera en la que más disfruté. Me sentí bien desde el principio y completé el recorrido más rápido de lo que esperaba en 3h01’55” (oficial 3h01’50”), terminando los 90,65 km a una media de 29,9 km/h. Buenas sensaciones en todo momento, tan buenas que creo que hasta me excedí sin pensar que después aún faltaban 21 km de carrera o confiando demasiado en que ese tramo lo haría sin ningún tipo de problema, qué iluso! El recorrido fue duro pero muy bonito. Durante la bici me bebí dos bidones, uno de 226ers Energy Drink y otro de Isostar de la organización, un gel y tres barritas de amaranto (esas cosas tan raras que como yo). Me sentí especialmente bien en las subidas y fui con precaución en las bajadas ya que a pesar de ir relativamente rápido, no se podían alcanzar grandes velocidades en los tramos con tantas curvas. Como digo, me fue bien, y la prueba de ello es que ya antes de empezar a subir el Coll d’Alforja empecé a adelantar a ciclistas con el dorsal blanco (de la primera salida). Eso me subió la moral, como también me subió la moral el cumplido que me hizo otro triatleta que me gritó “sos una máquina subiendo!” mientras me adelantaba en una bajada, después de haberle adelantado yo en una subida. Otro tema que me llamó la atención del sector ciclista es la gran permisibilidad (o pasividad) de los jueces ante el drafting. No bromeo cuando digo que por momentos llegué a pensar que estaba permitido ante tal cantidad de grupos (muy numerosos) que llegué a ver. Me extrañaba mucho pero lo pensé en serio. Y lo pensé hasta que, en un momento en el que yo debía estar al menos a cinco metros (si no eran más) de otro ciclista y sin ninguna intención de pegarme a él, pasó una juez y me dijo “no se puede ir a rueda”. Increíble pero cierto. A mí, que no me gusta ir a rueda ni cuando está permitido. En fin... 

Fue casi acabando cuando empecé a sospechar que algo no iría bien corriendo. No estaba muy cansado pero sí que empecé a pensar que quizás había hecho demasiado rápido la bici. Me había dejado llevar por las ganas de hacerlo bien olvidándome de las condiciones físicas en las que había llegado a la prueba. Aún así, aún guardaba ciertas esperanzas de hacerlo bien. Como he dicho antes, relativamente buena bici en 3h01’50” y puesto 276 de 984.

 


Segunda transición algo más rápida que la primera (siempre es más fácil) y a correr. Empecé con seguridad y confiando en que la haría sin problemas. “Esto ya está hecho”, pensé. “Ahora toca hacer la parte que más me gusta, disfrutar del ambiente, del público que nos anima, de las caras conocidas, del paseo de Salou...”. Vamos, que me las prometía muy felices. Primeros kilómetros rápidos (entre 4’10” y 4’20”) pero con una sensación extraña. Me costaba respirar y hasta tenía un poco de flato. Aún así, mantuve el ritmo unos kilómetros más. A diferencia de la bici, el recorrido me pareció feo y duro (o quizás una cosa lleva a la otra). No sé, pero no me gustó. Y si ya me parecieron duros los primeros kilómetros en los que aún iba a un ritmo bastante bueno, a partir del kilómetro 13 (al poco de empezar la segunda vuelta) la cosa empeoró. A pesar de haberme tomado un gel y de haber ido bebiendo, empecé a sentirme bastante flojo. No me dolía nada pero no tenía fuerzas, eso es todo. Me recordó a la sensación que tuve en mi primer maratón, una especie de vacío del que no te recuperas. En ese momento empecé a darle vueltas a la cabeza, a buscar una explicación y a dudar de casi todo, desde mi dieta, pasando por mis entrenos y mi preparación justita hasta llegar a una mala planificación de carrera por mi parte. Había desconectado de todo y corría por inercia a un ritmo aproximado de 5’20”/km. Sinceramente, quiero pensar que lo que me pasó simplemente se resume en dos palabras: “poco entrenamiento”, y que desde luego no podía pretender correr 21 km a 4’20”/km después de haber forzado más de la cuenta en bici y con lo que había entrenado la carrera a pie durante las semanas anteriores. Estaba corriendo un triatlón de media distancia (que no es cualquier cosa), llevaba más de cuatro horas de carrera y haciendo sesiones de elíptica de 40 o 45 minutos como había hecho las semanas anteriores, no podía esperar mucho más. Es así de simple. Aún así, resistí y no paré a caminar en ningún momento, aunque no por falta de ganas. El último tramo por el paseo se me hizo eterno, y eso que es donde más público había animando, entre ellos Arancha, Óscar y mis padres. Al final, terminé la carrera a pie en 1h45’07”, el medio maratón más lento que he hecho en mi vida. Posición 353 de 984.






En total, fueron 5h32’27” con tiempo para todo, para la calma (casi indiferencia) en el agua, la diversión encima de la bici y el sufrimiento corriendo pero, sobre todo, para seguir aprendiendo de todas y cada una de las cosas que viví este 5 de mayo de 2013 y para hacer un buen entreno de cara a lo que me enfrentaré en unos meses. La posición final fue la 289º de 984 triatletas (masculinos) y de mi categoría fui el 83º de 223 (resultados).

Interiormente estoy contento porque no todos los días se termina una competición de este tipo (y yo ya llevo cuatro), pero por otro lado estoy algo decepcionado porque, al margen de mi condición física actual, esperaba hacerlo mejor o, por lo menos, terminar con otras sensaciones. Aún así, tengo que ser justo y honesto conmigo mismo y pensar que en estos momentos no me merecía mucho más. Todavía hay mucho trabajo por delante y, si por fin logro conseguir una continuidad, estaré encantado de hacerlo.


Ahora quiero agradecer a todos los que estuvieron pendientes el domingo de como me iba y en especial a Arancha (que, como siempre, está ahí aguantando las horas que hagan falta), a Óscar y a mis padres por venir a apoyar en persona. Muchas gracias, de verdad!!!



Para terminar, dejo el video de mi llegada a meta en el que se puede comprobar que no llegaba ni muy fino ni muy contento...

video

Pues creo que esto es todo lo que dio de sí el Extreme Man de Salou. Espero que os haya gustado la crónica. A veces es difícil explicar con palabras algunos sentimientos, pero intentarlo, lo intento. Ahora, toca pensar en el próximo que, seguramente, será dentro de muy poco.

martes, 7 de mayo de 2013

Camino hacia un sueño: Semana 21/43

Semana atípica con dos competiciones en sólo cinco días y muy pocas horas de entrenamiento. Durante la semana era lo que tocaba porque el domingo me esperaba nada más y nada menos que el Extreme Man de Salou, mi primer triatlón de la temporada. Ya habrá tiempo y palabras para explicar todo lo que dio de sí esta competición, pero, una vez pasado, puedo decir que, como esperaba, llegué muy justo a la cita. Ya lo dije en la previa y lo pude confirmar sin ninguna duda durante la competición. La carrera a pie, en teoría mi punto fuerte, se me hizo especialmente dura a partir de los 13 km, momento en el cual me fue imposible mantener el ritmo que había llevado hasta ese momento y pasé malos momentos. Inconscientemente, antes de empezar aún mantenía alguna esperanza de sentirme realmente bien durante ese tramo (casi siempre me encuentro mejor de lo que espero) y hacer un buen parcial, pero tengo que decir que pasó lo que tenía que pasar, ni más ni menos. Pocos kilómetros a pie y sin poder lograr una cierta constancia desde hace mucho tiempo, nada de series de velocidad, ni un entreno de transición... todo demasiado justo de preparación para esperar milagros (el milagro ya fue poder estar ahí después del accidente). A pesar de eso, no me arrepiento para nada de haber tomado la salida. En realidad nunca tuve dudas de hacerlo, es más, necesitaba algo así. Al fin y al cabo ahora mismo estoy satisfecho por haber terminado mi cuarto triatlón de media distancia (seguramente el más duro hasta ahora), de haber disfrutado bastante encima de la bici y hasta de haber sufrido corriendo. Eso me sirve para saber donde estoy ahora mismo y todo lo que tengo aún por delante, además de que en los malos momentos es donde más aprendes en todos los sentidos.

Después de la pequeña introducción que se merece el Extreme Man aparte de la crónica que aún tengo pendiente, vamos con lo que ha sido la semana de entrenamientos. Como he dicho antes, poca cosa y todo bastante suave. En esta 21ª semana no tocaba forzar pensando en el domingo así que me limité a cumplir el trámite con el menor desgaste posible. En total (contando las competiciones) fueron algo menos de 10h45’ repartidas así:
 

Lunes 29/04.- Comienzo de semana con 40’ de elíptica y 20’ de trabajo de abdominales, lumbares, y muchos estiramientos. Después, 2.000 m con algún metro de cierta intensidad en 38’44”. Día de buenas sensaciones en general.

Martes 30/04.- Salida suave en bici de 1h29’05” para hacer 44,02 km. Escogí un recorrido bastante fácil y sin mucha intensidad terminé a 29,6 km/h de media.

Miércoles 01/05.- Por quinto año consecutivo, Cursa del 1r de maig de Altafulla. Recorrido de 5 km a dos vueltas muy exigente, en el que rebajé 3” mi mejor marca hecha dos años atrás y paré el crono en 19’05”. Sirvió para activar las piernas y conseguir algo de moral de cara al domingo, aunque está claro que una carrera de 5 km y un triatlón de media distancia tienen más bien poco en común.

Jueves 02/05.- A mediodía y sin reloj, 2.000 m de natación muy suave en unos 42 minutos.

Viernes 03/05.- Después de muchos días seguidos entrenando (para ser exactos, llevaba desde el 9 de abril sin descansar ni un día), descanso! Arancha y yo lo aprovechamos para ir a recoger el dorsal a Salou y luego disfrutar de una tarde de relax en el Aquum Spa de La Pineda.


Sábado 04/05.- Último entreno antes del gran día: 1h00’03” de rodillo suave (33,03 km) por la mañana y masaje tonificante con el Compex a última hora de la tarde. Después de cenar, probé el nuevo 226ERS Night Recovery Cream, de Vainilla. Me lo preparé con leche de avena y la verdad, me gustó mucho. Un nuevo producto de la prestigiosa marca 226ERS a tener en cuenta además las que ya tomo habitualmente (Energy drink y Recovery drink).


Domingo 05/05.- Extreme Man Salou. Resultado: 5h32’27”. Mis parciales fueron 38’24” en natación, 3h01’50” en bici y 1h45’07” en la carrera a pie. Hay muchas cosas que explicar y aunque no es lo mismo vivirlo que contarlo, intentaré detallar al máximo todo lo vivido cuando escriba la crónica. De momento dejo esta foto con la medalla de finisher.


Esta semana a recuperarse bien, seguir acumulando entrenamientos y a pensar en la próxima gran cita, que muy probablemente sea dentro de muy poco. Feliz semana a tod@s!!!

sábado, 4 de mayo de 2013

Extreme Man Salou, la Previa

Escribo esta entrada después de haberlo dejado todo preparado para el Extreme Man de Salou de mañana y mientras me doy un masaje tonificante con el Compex antes de irme a descansar. La verdad es que después del accidente que tuve en bicicleta el pasado 15 de febrero y en el que me fracturé la clavícula izquierda "gracias" a un conductor al que se le olvidó poner el intermitente en una rotonda, sólo el hecho de poder participar mañana ya es un premio para mí. No pretendo poner excusas ni cubrirme las espaldas por lo que pueda pasar, entre otras cosas porque no tengo que demostrar nada a nadie, pero no llego nada bien entrenado. Durante la lesión estuve más de seis semanas sin poder nadar y aún hoy tengo molestias leves en el brazo. Si a eso le sumamos que no soy buen nadador, veremos a que horas salgo mañana del agua. En bicicleta supongo que me defenderé pero no espero milagros, ni mucho menos. El tiempo entrenando en el rodillo supongo que frenó algo la caída pero tampoco nos engañemos, no es lo mismo. No correré con mi bici habitual (aún en el taller) y ni siquiera he hecho el recorrido de la carrera teniéndolo tan a mano. Esto sólo son pequeños detalles o inconvenientes pero seguro que no me ayudarán mañana. Y corriendo... a pesar de los pocos kilómetros que llevo este año, es cierto que cuando ha tocado correr rápido en alguna competición me ha ido mejor de lo que esperaba. Tampoco espero milagros pero confiaré en aquello de "quien tuvo, retuvo".

Así las cosas, mañana no tengo otra opción que salir a disfrutar, olvidarme de estrategias y del reloj y pasarlo lo mejor que pueda. Será el primer triatlón del año y espero que también sea el punto de partida de una buena temporada de entrenos y competiciones. Eso es lo que quizás más hecho de menos, el hecho de poder lograr cierta continuidad en los entrenos y notar mejoras. Como digo, esperemos que este Extreme Man de Salou sea el punto de inflexión y todo cambie a partir de ahora. Cruzaremos los dedos para que así sea.

No me voy a enrollar mucho más. Como ya he dicho, mañana no voy a tomar la salida con ninguna pretensión. Confío mucho en mí pero soy realista y ahora mismo esto es lo que hay. Seguramente, una vez puestos, siempre daré algo más de lo esperado inicialmente. Si me siento bien y voy mejor de lo esperado, genial. Y si, como será más normal, no estoy fino y me cuesta horrores mantener según que ritmos, pues habrá que tomárselo con filosofía y pensar en seguir trabajando para llegar al punto donde quiero estar. 

Ahora sí, me voy a dormir que mañana toca madrugar mucho. A las 7.40 dan mi salida y mi masaje tonificante ya hace varios minutos que ha terminado. La semana que viene ya habrá tiempo hablar de lo que ha dado de sí esta carrera, escribir la crónica y colgar los resultados y las fotos. Buenas noches!

viernes, 3 de mayo de 2013

Crónica Cursa 1r Maig Altafulla


Durante los últimos cinco años, el día 1 de mayo es sinónimo de carrera de 5 km en Altafulla. Y este año, a pesar de la proximidad con el Extreme Man de Salou, no iba a ser diferente. Así que, una vez más, me inscribí a la carrera pensando en activar las piernas de cara al domingo y poco más. Lo que pasa es que una vez allí, a pesar de reservas, molestias, dolores, etc. la cosa cambia y sale a relucir el carácter competitivo de cada uno, supongo. Eso es más o menos lo que me pasó y no me fue mal, ya que acabé rebajando en unos pocos segundos mi mejor marca en 5 km hasta la fecha. 

Esta vez, por incompatibilidades deportivas, Arancha no me acompañó ya que tenía partido de futbol casi a la misma hora. Nada más llegar me encontré con Toni, del FACVAC, en la recogida de dorsales con Ramon, un compañero de trabajo y poco después había quedado con Alfons y su hermano. Calenté y estiré muy suave, un rato solo y otro rato acompañado de Alfons, y poco después nos fuimos a colocar en la salida. A partir de ese momento ya sabía lo que me esperaba, una carrera corta pero intensa en la que durante sus dos vueltas es imposible mantener un ritmo constante por las continuas bajadas y subidas. Saliendo fuerte, es una carrera realmente dura.

Al conocérmela bien, sabía que el primer kilómetro tenía que salir muy fuerte aprovechando la bajada. Dicho y hecho, los primeros mil metros los hice en 3'21". A partir de ahí, se acabó lo bueno. Más subidas que bajadas hasta el final de la primera vuelta, corriendo por calles estrechas, con muchos giros, y una gran subida final. Mantuve el ritmo lo que pude en el segundo kilómetro (3'44") pero el tercero, ya con la subida hacia el final de la primera vuelta de por medio, no pude correr por debajo de 4'/km (4'03"). A pesar de eso, fui adelantando varios corredores durante toda la carrera. Por suerte para todos nosotros, ya sólo quedaba la segunda mitad de la carrera, momento en el que tocaba volver a aprovechar esa importante bajada del principio. Apreté un poco y volví a correr a un buen ritmo para mí, pasando el cuarto kilómetro en 3'44" y adelantando a la primera chica. Ya estaba casi listo, sólo faltaba el tramo más duro y la llegada a meta. Mi ritmo no se resintió apenas nada en comparación con la primera vuelta y resistí, pasando el quinto kilómetro en 4'04". Como pasa habitualmente, o mi Garmin o el recorrido no era exacto y tocó correr 60 metros de más. Los hice prácticamente al sprint en poco más de 9". Es puramente anecdótico pero sube la moral llevar ese ritmo imposible de 2'39"/km, aunque sean unos pocos segundos...

Al final, tiempo de 19'05", llegando el 17º de la general de 342 corredores y 9º de mi categoría (resultados). Igual que en la Cursa del Bombers, terminé muy satisfecho con este resultado teniendo en cuenta las circunstancias actuales. Quizás ya me repito mucho pero con lo poco que estoy corriendo, estoy más que contento de poder mantenerme entre estos ritmos.

Con este resultado, mejoro en 3" el tiempo que hice hace dos años. Por aquel entonces estaba en plena forma, habiendo corrido hacía relativamente poco tiempo el Maratón de Barcelona y con un montón de kilómetros en las piernas. Esto es, sin duda, una buena señal. Si ahora, sin continuidad, sin ritmo, sin kilómetros y con diferentes molestias soy capaz de correr algo más rápido, es que aún tengo mucho margen de mejora. Cuanto deseo ahora mismo conseguir esa continuidad que me permita entrenar con otra mentalidad...

Dejo alguna foto de la organización (cortesía de Jean Segovia) y, como siempre, los detalles de la carrera del Garmin. Ahora ya toca pensar en el Extreme Man Salou. Faltan menos de 48 horas...


miércoles, 1 de mayo de 2013

Camino hacia un sueño: Semana 20/43

Una semana más que pasa y las cosas, en todos los sentidos, siguen prácticamente igual. Sigo entrenando relativamente bien pero con bastantes reservas, sobre todo a la hora de correr. En esta semana no ha habido ningún kilómetro de carrera a pie y los entrenos previstos los he sustituido por sesiones de elíptica, que por supuesto, no son lo mismo. Quizás me estoy pasando de conservador y le estoy dando demasiada importancia a cosas que no la tienen, pero por precaución y porque quiero llegar en las mejores condiciones morales (las condiciones físicas por ahora son las que son) al Extreme Man de Salou me hacen actuar así. El caso es que las molestias en los tendones de Aquiles no desaparecen del todo y, por decirlo de alguna forma, me estan comiendo un poco la moral. Intento sobreponerme a todo porque sé que esto es parte del juego, pero llevar tantos meses así, que cuando no es una cosa es otra, desespera un poco. De todas formas, no tengo la más mínima intención de rendirme, y menos ahora.

A pesar de todo, como decía, no ha salido un mala semana en cuanto a volumen, y eso que a partir del sábado fue dificil cumplir con lo previsto por tanta lluvia. Estas últimas semanas están siendo un poco raras ya que no descanso ningún día. Eso sí, hay días de poca intensidad en los que apenas hay desgaste y me sirven para recuperar, supongo. De momento puedo decir que, por desgracia, no termino demasiado cansado ningún entreno. Esperemos cambiar el rumbo en breve y sentir que hago entrenos muy provechosos. En total me han salido poco más 14 horas repartidas así:
 
 

Lunes 22/04.- Los 90' previstos de carrera los cambié por 65' en la elíptica, introduciendo algún que otro cambio de ritmo. Después, 3.200 metros de natación en 1h09'17". Hice unos metros más de los marcados para compensar lo que no corrí.

Martes 23/04.- Era el día previsto para descansar pero teniendo en cuenta las malas previsiones para el fin de semana, decidí salir en bici. Buen entreno en un recorrido no demasiado exigente pero para nada llano. Fueron 2h58'06" para hacer 90,93 km a 30,6 km/h de media. Terminé el entreno muy contento por las sensaciones.

Miércoles 24/04.- Segunda salida en bici de la semana, esta vez haciendo un recorrido bastante duro (subida a l'Albiol y La Mussara y bajada por el Coll d'Alforja) durante el cual acumulé un desnivel positivo de casi 2.000 metros. Precioso el tramo entre La Mussara y Arbolí. Para mí, de las zonas más bonitas que hay por aquí. Al final fueron 3h29'41" para recorrer 92,62 km a una media de 26,5 km/h.

Jueves 25/04.- Otro día que tampoco corrí lo previsto y me limité a hacer a mediodía 2.400 metros de natación suave en 51'48", incluyendo ejercicios de técnica y variando estilos.

Viernes 26/04.- 60' de elíptica seguidos de 2.000 metros de natación con algo de intensidad en 40'12".

Sábado 27/04.- Ya con lluvia, por la mañana 50'02" de rodillo para hacer 28,28 km a una velocidad media de 33,9 km/h (haciendo 5 series de 1' a más de 100 rpm y 8 series más de 15" al máximo) y por la tarde 20' de elíptica y 50' de gimnasio trabajando un poco todos los grupos musculares, haciendo varias series de abdominales y lumbares y muchos estiramientos.

Domingo 28/04.- Para despedir la semana, 2.500 metros más de natación en 49'11" por la mañana. Por la tarde tenía intención de hacer algo más de rodillo para llegar a las nueve horas de bici previstas, pero no lo hice.

Este ha sido el resumen de esta 20ª semana. En la próxima ya empieza lo serio y la primera parada será el Extreme Man de Salou. Tengo muchas ganas, la verdad, pero sé que no estoy todo lo bien que me gustaría. En según que aspectos, quizás eso es hasta bueno ya que llegaré sin ninguna presión, sólo pendiente de disfrutar lo máximo que pueda y tomármelo como la primera toma de contacto con el triatlón esta temporada. Lo que no me faltará, seguro, será una confianza ciega en mí mismo.
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